La cirujana general y bariátrica Marioly Mendoza y el cirujano hepatobiliar y pancreático Adel Al Awad realizaron una intervención que combinó una colecistectomía laparoscópica guiada con verde de indocianina (ICG) y una manga gástrica durante un mismo acto quirúrgico.
El procedimiento integra el abordaje de enfermedades de la vesícula biliar y condiciones asociadas a la obesidad en una sola intervención. La técnica utiliza fluorescencia para facilitar la identificación de las estructuras de la vía biliar durante la cirugía laparoscópica.
El verde de indocianina permite identificar la anatomía biliar
El verde de indocianina es un colorante que se administra por vía intravenosa y puede visualizarse mediante equipos que utilizan luz infrarroja cercana. En este procedimiento, la fluorescencia permite al equipo quirúrgico observar las estructuras biliares durante la intervención.
La doctora Marioly Mendoza destacó que esta herramienta busca reforzar la seguridad durante la identificación anatómica.
“La seguridad del paciente es nuestra máxima prioridad. El uso del verde de indocianina actúa como un mapa en tiempo real que nos permite identificar las estructuras anatómicas con una precisión milimétrica, reduciendo al mínimo las complicaciones y ofreciendo una cirugía mucho más segura”.
La utilización de esta tecnología se incorpora así a una colecistectomía laparoscópica, procedimiento mediante el cual se extirpa la vesícula biliar.
Una intervención para dos condiciones
La segunda parte de la cirugía correspondió a una manga gástrica, una técnica bariátrica utilizada en el tratamiento quirúrgico de la obesidad y de enfermedades asociadas, entre ellas la hipertensión arterial y la diabetes tipo 2.
Realizar ambos procedimientos durante una misma intervención permite evitar dos operaciones separadas y, por tanto, una segunda exposición a la anestesia, según la información suministrada por los especialistas.
El abordaje laparoscópico también está asociado con estancias hospitalarias más cortas y una recuperación más rápida frente a procedimientos que requieren incisiones de mayor tamaño, de acuerdo con la descripción del procedimiento.
La combinación de ambas técnicas busca atender en un mismo acto quirúrgico las condiciones que motivan la intervención de cada paciente.
Una técnica que incorpora fluorescencia a la cirugía laparoscópica
El uso del ICG constituye el elemento tecnológico central de esta intervención. Su administración intravenosa permite que el colorante circule por el organismo y pueda ser identificado mediante fluorescencia durante el procedimiento.
En el caso de la cirugía biliar, esta visualización puede servir como apoyo para reconocer estructuras anatómicas antes de realizar la extracción de la vesícula.
La intervención fue realizada por Mendoza y Al Awad como parte de su trabajo en cirugía general, bariátrica y hepatobiliar.
El procedimiento forma parte de la incorporación de herramientas de fluorescencia a la cirugía laparoscópica y plantea una alternativa para pacientes que requieren resolver simultáneamente una patología de la vesícula biliar y una condición que amerita cirugía bariátrica.


