La Organización de las Naciones Unidas celebra este jueves su primer debate público entre los candidatos que aspiran a suceder a António Guterres en la secretaría general a partir de 2027. La cita, que tendrá lugar en la Asamblea General, marca el inicio de una nueva etapa en la carrera para liderar el organismo y permitirá a los Estados miembros escuchar de primera mano las propuestas de los seis aspirantes oficiales.
El grupo de contendientes está integrado por figuras de peso internacional: la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet; el director general del OIEA, Rafael Grossi; la exministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, María Fernanda Espinosa; la secretaria general de la UNCTAD, Rebeca Grynspan; la embajadora de Barbados ante la ONU, Carolyn Rodrigues-Birkett; y el expresidente de Senegal, Macky Sall. Este encuentro busca consolidar la transparencia en el proceso de selección frente al tradicional hermetismo de las negociaciones entre las grandes potencias con derecho a veto en el Consejo de Seguridad.
Retos globales y presión por la rotación regional
Durante el debate, los candidatos abordarán temas críticos como las guerras actuales, la crisis humanitaria, la reforma del sistema multilateral, la inteligencia artificial y el cambio climático, en un contexto marcado por profundas divisiones geopolíticas. Asimismo, toma fuerza la expectativa de que el próximo titular de la organización sea una mujer procedente de América Latina y el Caribe, región que no ocupa el cargo desde hace más de treinta años bajo la norma no escrita de la rotación regional.
Tras esta fase de diálogos públicos, el proceso avanzará hacia los sondeos informales o straw polls a puerta cerrada en el Consejo de Seguridad, con el objetivo de elevar una recomendación formal a la Asamblea General antes de que concluya el mandato de Guterres el 31 de diciembre de 2026.

