Familiares de migrantes repatriados denuncian falta de información tras el sismo en La Guaira

Un grupo de migrantes venezolanos, recientemente repatriados desde Estados Unidos en un vuelo que aterrizó en el país horas antes del doble terremoto del pasado miércoles, se encuentra en el centro de una angustiosa búsqueda por parte de sus seres queridos. Tras su llegada, el grupo fue trasladado a un hotel en La Guaira para el procesamiento de sus datos; sin embargo, el inmueble colapsó durante el sismo, dejando a decenas de estas personas atrapadas bajo los escombros. Hasta el momento, las autoridades no han emitido cifras oficiales sobre el estado de este grupo específico de ciudadanos, quienes se suman a la tragedia general que ya contabiliza 1.943 fallecidos.

El caos informativo ha provocado situaciones desgarradoras, incluyendo llamadas erróneas por parte de funcionarios del programa «Misión Vuelta a la Patria», quienes notificaron a algunas familias sobre el fallecimiento de sus parientes, cuando estos se encontraban en realidad hospitalizados. Testimonios de sobrevivientes, como el de un joven que logró escapar tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza al desplomarse el hotel, relatan momentos de horror en los que, bajo los escombros, intentaban coordinarse mediante conteos para pedir auxilio. El relato del sobreviviente, quien escuchó cómo sus compañeros de infortunio dejaban de responder uno a uno, subraya la magnitud de la tragedia que vivieron los repatriados en sus primeras horas de regreso al país.

El drama se extiende a familiares como Norbert Martínez, quien viajó desde el estado Yaracuy para buscar a su hermana Mariángela, deportada tras meses de detención en Estados Unidos. Martínez ha recorrido morgues y hospitales sin obtener respuestas concretas, enfrentándose a un sistema de información colapsado donde, a pesar de la digitalización de registros fotográficos de las víctimas, no ha logrado localizar a su hermana. Tras seis años de separación y la esperanza de un reencuentro familiar, la incertidumbre se mantiene mientras las labores de búsqueda en el sitio donde se hospedaban los repatriados parecen haberse detenido.

La situación de los migrantes deportados resalta la vulnerabilidad de quienes, tras haber sobrevivido a rutas migratorias tan peligrosas como el Tapón del Darién y meses de reclusión, se encontraron con una catástrofe natural apenas tocaron suelo venezolano. Las familias afectadas exigen a las autoridades la publicación de las listas de los pasajeros del vuelo de repatriación y un reporte claro sobre cuántas personas han sido rescatadas de los restos del hotel. La falta de transparencia en la gestión de esta información ha intensificado el sufrimiento de los deudos, quienes aún mantienen la esperanza de encontrar a sus parientes con vida entre las ruinas.

Mientras los esfuerzos de rescate continúan en otras zonas, la ausencia de un canal oficial de comunicación específico para los familiares de este grupo de repatriados ha generado una profunda molestia. «Nadie nos dice nada», denuncian los allegados, quienes aguardan en La Guaira o en los alrededores de los centros hospitalarios, enfrentando el duelo y la angustia en medio de una crisis que, para ellos, tiene el rostro de la desaparición forzada en medio del desastre natural.