Ascienden a 1.943 los fallecidos tras el doble terremoto en Venezuela

El balance de víctimas por el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado miércoles 24 de junio ha ascendido a 1.943 fallecidos y 10.571 heridos, según el último informe oficializado este martes por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. La emergencia, calificada como la peor catástrofe sísmica del país en el último siglo, mantiene a más de 3.300 rescatistas internacionales desplegados en una carrera contrarreloj por localizar sobrevivientes entre los escombros de las zonas más devastadas, principalmente en el estado La Guaira.

Durante una transmisión en cadena nacional, Rodríguez detalló que, tras un análisis exhaustivo que combinó sobrevuelos con drones, registros hospitalarios y testimonios, se estima que unas 30.000 personas se encontraban en las localidades de Caraballeda y Catia La Mar al momento del desastre. De este grupo, los equipos oficiales y voluntarios han logrado rescatar a 6.461 personas, mientras que unas 13.400 lograron ponerse a salvo por sus propios medios o con apoyo de sus familiares. A pesar de los esfuerzos, la incertidumbre persiste ante un número significativo de personas cuyo paradero aún no ha sido determinado.

El impacto en la infraestructura es masivo y sin precedentes. El reporte parlamentario confirma que 189 edificios sufrieron un colapso total, mientras que otros 666 presentan daños estructurales serios en todo el territorio nacional. La inestabilidad regional continúa siendo una amenaza constante, pues los sismólogos han contabilizado 689 réplicas desde los eventos principales, lo que incrementa el riesgo de nuevos desplomes. Por su parte, una evaluación preliminar de la NASA, basada en imágenes de satélite, estima que el número real de inmuebles dañados o destruidos en la región septentrional podría escalar hasta los 58.870.

Ante este panorama, el Gobierno ha declarado el estado de emergencia nacional, militarizando las zonas más afectadas y habilitando decenas de refugios en La Guaira, Caracas y Miranda para atender a los más de 15.866 damnificados registrados. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha coordinado con las Naciones Unidas la llegada de un contingente multinacional de rescatistas de 27 países, quienes trabajan junto a las autoridades locales en la remoción de escombros, manteniendo la esperanza de encontrar personas con vida a pesar de que las probabilidades disminuyen drásticamente con el paso de los días.

Este doble sismo, ocurrido con una diferencia de apenas 39 segundos y magnitudes de 7,2 y 7,5, ha superado ampliamente los registros históricos de tragedias sísmicas en Venezuela, incluyendo el sismo de 1967 en Caracas. La magnitud de la devastación ha llevado a organismos internacionales a advertir sobre un posible subregistro de decesos, instando a un apoyo sostenible para evitar una crisis humanitaria mayor, mientras el país intenta procesar la pérdida de vidas y el colapso de gran parte de su tejido residencial en la costa norte.