Cámara de Comercio propone usar el encaje legal para financiar energía alternativa

La crisis eléctrica en Carabobo ha alcanzado un punto de ebullición este abril de 2026. Tras las declaraciones del gobernador Rafael Lacava, quien atribuyó el aumento de los racionamientos al calor extremo y al uso intensivo de electrodomésticos, la Cámara de Comercio de Valencia ha respondido con una propuesta técnica denominada “Luz para el Comercio”. El plan, liderado por Ernesto Abbas, plantea una solución financiera para un problema de infraestructura que, según el gremio, está diezmando la competitividad del sector.

La propuesta central consiste en la liberación de dos puntos del encaje legal, una reserva obligatoria que los bancos mantienen en el Banco Central de Venezuela (BCV). De concretarse, se inyectarían aproximadamente 26 millones de dólares al flujo crediticio, destinados específicamente a que los comerciantes adquieran equipos como inversores de corriente, baterías y paneles solares. Según Abbas, un kit básico de 3.000 dólares permitiría a un local de hasta 100 metros cuadrados mantener activos sus puntos de venta, máquinas fiscales y computadoras durante las horas de oscuridad.

El impacto de la crisis es cuantificable. Un negocio que pierde cinco horas diarias de luz deja de operar hasta un 42% de su jornada laboral. «No podemos seguir con locales cerrados mientras pagamos impuestos fiscales y parafiscales», advirtió Abbas, subrayando que las horas de venta perdidas son irrecuperables. El cálculo es demoledor: un comerciante valenciano promedio acumula unas 64 horas mensuales sin servicio, lo que equivale a casi tres días completos de inactividad total al mes.

Aunque el gobernador Lacava ha prometido mantenimientos en los circuitos, la falta de precisión sobre los cronogramas mantiene al sector empresarial en vilo. El proyecto «Luz para el Comercio» ya reposa en las oficinas de la Secretaría de Economía Productiva de Carabobo y en el Ejecutivo Nacional. De recibir luz verde, la activación sería inmediata, pues el mercado nacional cuenta con el inventario de equipos necesario. Para la Cámara de Comercio, no se trata de resolver la crisis estructural del Sistema Eléctrico Nacional, sino de dotar al empresario de un «chaleco salvavidas» tecnológico para evitar la quiebra masiva en la capital industrial de Venezuela.