Israel espera el escrutinio definitivo para definir la formación del próximo Gobierno

La jornada electoral en Israel concluyó sin una mayoría clara en la Knesset, obligando al país a aguardar por los resultados del escrutinio definitivo para determinar qué liderazgo asumirá la conformación del próximo Gobierno.

De acuerdo con las cifras oficiales preliminares, la alianza partidista que respalda al primer ministro Benjamín Netanyahu se situaba al frente en la contabilización parcial, aunque sin sumar por sí misma los 61 escaños requeridos para asegurar la gobernabilidad parlamentaria. Por su parte, la coalición opositora encabezada por el ex jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, tampoco lograba proyectar una mayoría suficiente.

Disputa por el mandato presidencial y discursos contrapuestos

Ante el escenario de paridad, tanto Netanyahu como Eisenkot reivindicaron públicamente la legitimidad para recibir por parte del presidente Isaac Herzog la encomienda oficial de estructurar una coalición de gobierno.

Desde la sede electoral de su partido en Jerusalén, el actual primer ministro hizo un llamado a sus simpatizantes a esperar la publicación de los «resultados reales», al tiempo que defendió la conformación de un gabinete de «derecha fuerte». En contraste, Eisenkot sostuvo que los datos iniciales reflejan un rechazo a la gestión del Ejecutivo, vinculándolo directamente con los acontecimientos del 7 de octubre de 2023.

El rol de los partidos árabe-israelíes en la política de alianzas

El balance parcial otorga a las agrupaciones árabe-israelíes —fuerzas que representan aproximadamente al 20 % de la población del país— un papel estratégico de cara a eventuales pactos parlamentarios. La Lista Conjunta, alianza de partidos árabes y de izquierda, abogó tras los comicios por una «verdadera asociación judeo-árabe», manifestando la disposición de diversos dirigentes a respaldar un gobierno en minoría que aparte a Netanyahu del poder.

Aunque las alianzas entre fuerzas judías y árabes han sido tratadas históricamente como una materia sensible en la política local, analistas recuerdan el precedente de 2021, cuando el partido islamista Raam, liderado por Mansour Abbas, integró la coalición gubernamental junto al dirigente de derecha Naftali Bennett. Dentro del bloque opositor, Eisenkot ha expresado apertura a negociar bajo la condición del reconocimiento de Israel como Estado judío, mientras que sectores de la derecha tradicional rechazan de forma categórica un acuerdo con dichas bancadas.