Donald Trump plantea convertir a Venezuela en el estado 51 de Estados Unidos durante un mitin en Texas

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, generó una nueva controversia diplomática internacional tras plantear públicamente la posibilidad de convertir a Venezuela en el estado número 51 de la Unión Americana, proponiendo además sustituir la elección presidencial en la nación sudamericana por comicios para la figura de gobernador.

Las declaraciones del mandatario republicano se produjeron este martes 27 de octubre durante un mitin de campaña electoral celebrado en Corpus Christi, estado de Texas, en el marco de las actividades proselitistas de cara a los comicios legislativos del próximo 3 de noviembre.

Declaraciones en mitin electoral y control de recursos energéticos

Durante su intervención ante simpatizantes conservadores, el jefe del Ejecutivo estadounidense enfatizó el fortalecimiento de la cooperación energética con la administración interina venezolana tras la captura de Nicolás Maduro a principios de año, haciendo gala del arribo del primer barco con un millón de barriles de crudo venezolano para ser refinados en suelo texano.

«Convirtámosle en el estado 51, y en lugar de tener elecciones presidenciales, tenemos elecciones para gobernador, qué tal eso… Es posible. Tienen mucho petróleo», manifestó el gobernante norteamericano entre vítores de sus seguidores, argumentando que el control sobre los recursos hidrocarburíferos de la nación caribeña representa una «victoria histórica» para la economía y el suministro energético de Estados Unidos.

Reacciones políticas y contexto de la transición venezolana

La sugerencia de Trump se suma a anteriores publicaciones e intervenciones donde el mandatario ha coqueteado con la idea de la anexión territorial o la tutela política, planteamientos que han generado críticas de analistas e instituciones internacionales por vulnerar el principio de soberanía de los países de la región.

Pese a los comentarios del mandatario estadounidense, la hoja de ruta oficial del Departamento de Estado mantiene formalmente su respaldo al proceso de reformas institucionales y electorales en Caracas, las cuales contemplan la transición coordinada con el gobierno interino de Delcy Rodríguez hacia la convocatoria de elecciones presidenciales bajo supervisión constitucional.