El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este lunes 26 de octubre que el gobierno venezolano, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha atendido las exigencias formuladas por la administración del presidente Donald Trump, incluyendo solicitudes estratégicas vinculadas con la seguridad nacional de la nación norteamericana.
En declaraciones recogidas por el periodista David Alandete, corresponsal del diario español ABC en Washington, el alto funcionario estadounidense enfatizó que la Casa Blanca conserva una influencia y capacidad de presión considerable sobre el desarrollo del proceso político y económico que atraviesa Venezuela.
Cooperación en seguridad, renovación judicial y reformas electorales
Según lo expresado por el jefe de la diplomacia estadounidense, las autoridades venezolanas han dado respuesta a diversos requerimientos formulados por Washington, entre los que destacó la cooperación en el combate contra organizaciones criminales transnacionales, la entrega de individuos requeridos por los tribunales estadounidenses y la adopción de medidas destinadas a reducir la presencia e influencia de Cuba e Irán en el territorio nacional.
Asimismo, Rubio aseveró que existen compromisos en curso orientados a la reestructuración del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y a la modificación integral del sistema electoral. «Todo lo que les hemos pedido hasta ahora, tanto en las reformas económicas como en las políticas, está ocurriendo», sostuvo el titular del Departamento de Estado, de acuerdo con la reseña periodística de ABC.
Mecanismos de presión, licencias económicas y lapsos de cumplimiento
El funcionario norteamericano subrayó que la capacidad de condicionamiento de Estados Unidos se mantiene activa a través del esquema de sanciones y del otorgamiento o revocación de licencias operativas que regulan transacciones financieras y comerciales. Rubio advirtió que la vigencia de dichas autorizaciones económicas permanece sujeta al cumplimiento estricto de las reformas acordadas, por lo que Washington no dudará en ajustar su política exterior si la parte venezolana desatiende las metas fijadas.
Finalmente, el secretario de Estado descartó que la dinámica de negociación e implementación institucional se extienda de forma indefinida en el tiempo, precisando que el proceso cuenta con lapsos aceptados por la contraparte venezolana. No obstante, prefirió no adelantar una fecha exacta para la convocatoria de nuevos comicios presidenciales, reiterando que la meta central de Washington radica en reestructurar los organismos electorales para garantizar elecciones competitivas y con garantías de transparencia.

