Vecinos de Las Quintas de Naguanagua protestan por falta de agua

Los vecinos de la segunda etapa de la urbanización Las Quintas de Naguanagua salieron a protestar para exigir soluciones a las fallas recurrentes del servicio de agua potable y reclamar la recuperación de un pozo profundo que, según denunciaron, dejó de abastecer a la comunidad hace aproximadamente siete u ocho años.

Alfredo Rojas, nombre ficticio utilizado para proteger la identidad de uno de los residentes consultados, aseguró que el pozo fue destinado a una embotelladora de agua vinculada a una autoridad regional, mientras los habitantes de la urbanización quedaron dependiendo del suministro de Hidrocentro, que califican de irregular e insuficiente.

“Tenemos una urbanización que se puede decir que un 70% son personas de la tercera edad y tenemos este gran problema del agua”, relató el vecino, quien afirmó que la situación afecta a una comunidad de viviendas antiguas y con una población importante de adultos mayores.

Los residentes calculan que alrededor de 300 familias afrontan las consecuencias de la escasez. Aunque originalmente la urbanización contaba con unas 200 casas, explicaron que numerosas viviendas incorporaron anexos o apartamentos para alquilar, lo que aumentó la cantidad de hogares que dependen del servicio.

Un pozo que abastecía a la segunda etapa

De acuerdo con el testimonio de Rojas, el pozo fue construido por la empresa responsable del desarrollo urbanístico de Las Quintas de Naguanagua, hace varias décadas, para abastecer a la segunda etapa de la comunidad. Según su relato, la primera etapa contaba con una fuente de agua propia.

El residente describió la infraestructura como un pozo profundo, de aproximadamente 100 metros, que funcionaba antes de que la comunidad perdiera el acceso a su suministro.

“Hasta que hubo ese cambio”, afirmó al recordar la interrupción del servicio. Desde entonces, sostuvo, los habitantes dependen del agua distribuida por Hidrocentro, cuyo suministro, según denunció, no llega con la regularidad necesaria para cubrir las necesidades de las familias.

El vecino aseguró que la comunidad no recibió una explicación satisfactoria sobre la decisión de retirar el pozo de su uso residencial. Según su versión, la justificación que conocieron fue que el terreno pertenecía a la Alcaldía de Naguanagua.

Rojas atribuyó el cambio a una gestión municipal anterior. Sin embargo, las afirmaciones sobre la asignación del pozo, la titularidad de la infraestructura y las circunstancias en las que pasó a utilizarse para actividades comerciales no han sido corroboradas de manera independiente.

Cisternas insuficientes para atender a las familias

Ante la falta de agua por tuberías, los residentes han tenido que contratar camiones cisterna para abastecer sus viviendas, una alternativa que representa un gasto adicional para los hogares.

El vecino también cuestionó la respuesta de las autoridades municipales. Según su testimonio, la Alcaldía ofreció enviar cisternas para atender la emergencia, pero las unidades no han mantenido una frecuencia estable y, cuando llegan, la cantidad de agua distribuida resulta insuficiente.

“¿Cómo tú vas a matar a una gente con un tobito?”, cuestionó al describir la entrega de pequeñas cantidades de agua en recipientes, en lugar de llenar los tanques de las casas.

Rojas indicó que, después de una primera visita, los vecinos pasaron cerca de 15 días sin recibir otra cisterna. Según su relato, el camión volvió a llegar el día de la protesta.

La irregularidad del suministro obliga a las familias a buscar alternativas para cubrir necesidades básicas como cocinar, asearse y mantener las viviendas. La situación representa una dificultad adicional para los adultos mayores y para quienes no pueden asumir de manera frecuente el costo de comprar agua.

Vecinos piden soluciones después de años de reclamos

Los manifestantes exigen una respuesta que permita resolver el problema de forma permanente, en lugar de depender de operativos ocasionales de distribución de agua.

Rojas señaló que, durante la jornada de protesta, un ingeniero de la Alcaldía se presentó para plantear la posibilidad de construir un nuevo pozo profundo para la urbanización. Sin embargo, expresó reservas ante el anuncio, debido al tiempo que, según afirmó, llevan esperando una solución.

“Si no vienen con una solución en mano, no”, resumió al referirse a la necesidad de que las autoridades concreten las propuestas.

Los residentes esperan que la Alcaldía de Naguanagua y la Gobernación de Carabobo atiendan sus reclamos, aclaren la situación del pozo que abastecía a la segunda etapa y presenten un plan que garantice el acceso continuo al agua potable.

Mientras tanto, las familias continúan dependiendo de un servicio que describen como irregular y de alternativas de abastecimiento que no siempre cubren sus necesidades.