Rodrigo Diamanti retorna a Venezuela tras 11 años en el exilio

Un retorno de alto simbolismo e impacto para las plataformas de la sociedad civil organizada se concretó en el principal terminal aéreo del país. El fundador y presidente de la Organización No Gubernamental (ONG) Un Mundo Sin Mordaza, Rodrigo Diamanti, pisó nuevamente suelo venezolano este sábado, poniendo fin a un prolongado período de 11 años de exilio forzado tras las acciones judiciales emprendidas en su contra por los tribunales nacionales en el año 2014.

El periplo judicial de Diamanti se remonta a mayo de 2014, cuando fue aprehendido por comisiones del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en medio de la ola de protestas y crispación política registrada en el territorio nacional durante ese período. Luego de permanecer privado de libertad y ser beneficiado con medidas cautelares sujetas a régimen de presentación periódica, el defensor de derechos humanos optó por fijar su residencia fuera de las fronteras venezolanas.

Mantenimiento de la causa y activismo desde el exterior

A lo largo de su década en el exterior, el dirigente gremial preservó la conducción operativa e institucional de Un Mundo Sin Mordaza, organización que fundó en el año 2009. Desde el ámbito internacional, la ONG consolidó una plataforma orientada a la visibilización y denuncia de presuntas vulneraciones a la libertad de expresión, apoyándose en manifestaciones culturales, campañas creativas e iniciativas ciudadanas desplegadas en diversas capitales del mundo.

Pese a la distancia geográfica, la entidad se mantuvo como un referente en la documentación de casos de censura y persecución contra activistas, periodistas y referentes políticos dentro de Venezuela. El regreso de su líder fundador busca dinamizar las capacidades de monitoreo y acompañamiento a las víctimas en la fase de recomposición institucional que atraviesa el país.

Consciente de las amenazas en la dinámica nacional

La dirección ejecutiva de la ONG emitió un pronunciamiento institucional para ratificar la postura con la que el activista reasume su presencia física en las calles venezolanas. La organización remarcó de forma tajante que la decisión no obedece a un cese absoluto de las vulnerabilidades ni a un intento por homologar la coyuntura del país.

«Regresa no porque los riesgos hayan desaparecido ni porque normalicemos la situación del país. Regresa consciente de los desafíos y de los riesgos que implica defender los derechos humanos y la democracia», subrayó el comunicado de la ONG. Con este retorno, Un Mundo Sin Mordaza reafirma su compromiso de continuar operando de manera independiente en el terreno para fiscalizar la garantía de las libertades públicas en la nación.