Acnur enfrenta un déficit presupuestario crítico para 2027

La crisis de financiamiento que asfixia a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) vuelve a golpear con severidad a sus agencias de atención humanitaria en el terreno. La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) confirmó este viernes 16 de octubre que hasta el momento cuenta únicamente con 2.700 millones de dólares asignados para financiar sus programas globales de protección durante el año 2027, una cifra que apenas cubre el 38% del presupuesto total aprobado por la organización, fijado en 7.100 millones de dólares.

El anuncio fue realizado por el alto comisionado de la agencia, Barham Salih, al término de las sesiones de trabajo del Comité Ejecutivo del organismo en Ginebra. Pese a que el alto funcionario de origen iraquí celebró el consenso alcanzado entre los Estados miembros para la ratificación del techo presupuestario, reconoció con preocupación que las previsiones de recaudación actuales dibujan un panorama de profunda incertidumbre para la atención de millones de personas desplazadas en el mundo.

Recortes acumulados y reducción de la plantilla operativa

El techo financiero diseñado para 2027 representa una reducción del 16% en comparación con la partida aprobada para el ejercicio fiscal de 2026, la cual ascendió a 8.500 millones de dólares pero solo logró recaudar 3.000 millones. Esta brecha constante entre las metas de asistencia y las contribuciones voluntarias de las potencias donantes se enmarca en un contexto de contracción fiscal generalizada que ha forzado a la agencia a recortar casi 8.000 puestos de trabajo desde el año 2024.

Salih no dudó en catalogar a 2026 como un período sumamente complejo y doloroso para la estructura de la institución. «Ha sido un año difícil para el Acnur por esos recortes de financiación, que han obligado a la agencia a tomar decisiones extraordinariamente difíciles en un momento en el que las necesidades humanitarias siguen siendo inmensas», argumentó el alto comisionado, destacando la aplicación de reformas estructurales para agilizar procesos, racionalizar costos y evitar que la contracción presupuestaria paralice la ayuda en los campamentos de acogida.

La meta de reducir el desplazamiento prolongado en Venezuela y Siria

Pese a los ajustes operativos, Salih valoró el apoyo político institucional expresado por las delegaciones gubernamentales en el marco del 75° aniversario de la creación del Estatuto de los Refugiados. La agencia remarcó que uno de sus ejes estratégicos fundamentales para la próxima década será reducir a la mitad la cifra de personas sumidas en esquemas de desplazamiento prolongado, una realidad que afecta actualmente a dos tercios de la población refugiada global —25 de un total de 40 millones de personas— obligadas a permanecer más de cinco años en campamentos improvisados o situaciones de vulnerabilidad extrema.

En ese sentido, el máximo representante de Acnur destacó la urgencia de acompañar las iniciativas de retorno voluntario y reintegración socioeconómica en naciones golpeadas por prolongadas crisis políticas o conflictos armados, haciendo mención explícita a los esfuerzos de repatriación registrados en países como Venezuela y Siria. Para la agencia multilateral, la resolución de la crisis financiera resulta indispensable si se pretende transformar la dependencia asistencial en soluciones duraderas para las familias desplazadas.