El futuro de Novak Djokovic en el US Open se ha convertido en una incógnita tras la dolorosa y sorpresiva derrota sufrida el domingo en la primera ronda del torneo neoyorkino. La leyenda serbia, que aspiraba a conquistar su anhelado título número 25 de Grand Slam para romper récords históricos, cayó eliminada en un vibrante duelo a cinco sets frente al argentino Mariano Navone, actual número 49 del ranking ATP.
El marcador final de 7-6 (7/5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 evidenció no solo la valentía del tenista sudamericano, sino también el profundo desgaste físico que arrastra el veterano jugador de 39 años. Durante el encuentro, disputado bajo las exigentes condiciones de calor y humedad de Flushing Meadows, Djokovic sufrió calambres, dolores en la espalda y en el hombro, e incluso vomitó en varias ocasiones, culminando el partido entre lágrimas de impotencia ante la grada de la pista Arthur Ashe.
El peso de los años y el desgaste físico
Esta eliminación en la ronda inaugural de un Grand Slam representa un hecho inédito para el exnúmero uno del mundo desde la temporada 2006. Tras el encuentro, el tenista balcánico admitió que las dificultades físicas son «por desgracia algo que he experimentado prácticamente en cada partido este año». Pese a haber alcanzado la final en el Abierto de Australia en enero y los cuartos de final en Wimbledon en julio, reconoció que su cuerpo empieza a fallarle de forma recurrente.
El US Open, al celebrarse al cierre de la temporada tenística y bajo condiciones climatológicas extremas, se ha consolidado como uno de los escenarios más hostiles para el físico del último representante en activo del histórico «Big Three», tras los retiros de Roger Federer y Rafael Nadal. Aunque el propio Djokovic evitó emitir conclusiones apresuradas sobre su continuidad deportiva, señalando en el pasado su capacidad para revertir pronósticos y su deseo de regresar al césped de Wimbledon, su inminente salida del Top 10 de la ATP anticipa cuadros cada vez más complejos en los grandes torneos.
La ruta hacia el esquivo récord
Con este revés en Nueva York, la gran interrogante gira en torno a si el serbio conseguirá la frescura necesaria para buscar su vigésimo quinto Grand Slam. Analistas y seguidores apuntan a que la mejor —y quizás última— oportunidad del balcánico para alcanzar la gloria histórica se presentará en enero de 2027 en el Abierto de Australia, certamen que ha conquistado en 10 ocasiones y donde las condiciones se adaptan mejor a su actual recuperación física, siempre y cuando decida continuar en el circuito profesional.

