Los equipos de rescate recuperaron este martes treinta nuevos cuerpos sin vida tras el devastador deslizamiento de tierra ocurrido el pasado 17 de julio en el municipio central chino de Chongqing, elevando la cifra oficial de víctimas mortales a 41. El accidente geológico, que sepultó más de diez edificios residenciales situados al pie de una montaña, movilizó la evacuación de unas 1.100 personas y dejó a decenas de desaparecidos.
De acuerdo con los reportes de la agencia SwissInfo basados en despachos de EFE y Xinhua, la treintena de decesos se confirmó mediante pruebas de ADN e identificación de restos humanos realizadas en las últimas horas, mientras las labores de búsqueda continúan activas en la zona. Las autoridades estiman que el alud desplazó un volumen aproximado de 18.000 metros cúbicos de material rocoso y tierra, cuyas complejas labores de remoción se han visto severamente obstaculizadas por la accidentada geografía montañosa y las precipitaciones registradas tras la tragedia.
Dificultades técnicas en el rescate
Los rescatistas locales han señalado que la ubicación aislada entre laderas y cursos de agua impide el ingreso fluido de maquinaria pesada, prolongando un operativo de remoción de escombros que avanza contrarreloj para esclarecer el paradero de los restantes desaparecidos.

