Alcaldía de Naguanagua adopta la Unidad de Cuenta Dinámica para el cobro del aseo urbano

La Alcaldía de Naguanagua anunció la entrada en vigencia de la reforma parcial de la Ordenanza sobre la Gestión Integral de los Residuos y Desechos Sólidos, oficializada a través de la Gaceta Oficial Municipal N.º 263-A Extraordinario. La medida implementa el uso de la Unidad de Cuenta Dinámica (UCD) para el cálculo, facturación y recaudación del servicio de aseo, utilizando como referencia diaria el Tipo de Cambio de la Moneda de Mayor Valor (Tcmmv) publicado por el Banco Central de Venezuela.

De acuerdo con el Instituto Autónomo Municipal de Ecosocialismo (Iamec), la actualización responde al proceso de armonización tributaria previsto en la Ley Orgánica de Coordinación y Armonización de las Potestades Tributarias de los Estados y Municipios (Locaptem). Desde la administración local defienden que el mecanismo busca preservar el valor real de los ingresos para garantizar la sostenibilidad operativa, el mantenimiento de flotas y la logística de recolección, ofreciendo además incentivos fiscales y convenios de pago para la regularización de los contribuyentes.

Descontento en el sector comercial por la carga tributaria y la calidad del servicio

Pese a la justificación oficial, comerciantes del municipio señalaron que el método de cobro atado a la tasa del día ya se venía aplicando de manera informal. Varios empresarios expresaron su preocupación ante el incremento de la presión fiscal, destacando que el impacto del mínimo tributario y las tarifas fijas del aseo —que en algunos casos rondan los 50 dólares mensuales para oficinas de baja ocupación— resultan desproporcionados frente a la realidad económica y al volumen real de desechos generados.

Asimismo, los contribuyentes cuestionaron la calidad en la disposición final de los residuos y el desequilibrio tarifario en comparación con zonas residenciales. Mientras la alcaldía asegura que los fondos recaudados serán invertidos en mejoras viales, ambientales y de salud, los usuarios exigen que el aseo urbano se facture estrictamente como un servicio y no como un impuesto fijo desvinculado de su eficiencia operativa.