Jóvenes por el Clima Venezuela presenta balance tras tres semanas de asistencia humanitaria

Ante la magnitud de la tragedia tras los sismos del pasado 24 de junio, la organización no gubernamental Jóvenes por el Clima Venezuela se convirtió en un pilar fundamental de ayuda. Lo que comenzó como un pequeño centro de acopio en Valencia, liderado por estudiantes de la Universidad de Carabobo y diversos profesionales, evolucionó en una base de operaciones logísticas que ha brindado asistencia directa a más de 460 personas en Caracas y La Guaira.

Gabriel Cabrera, director de la organización, informó que este balance responde a un compromiso de transparencia con los donantes de siete países que han apoyado el esfuerzo. Durante ocho días de despliegue intenso en refugios del oeste de Caracas y zonas críticas de La Guaira, los voluntarios han cubierto necesidades médicas, psicológicas y logísticas, enfrentando una crisis que, lejos de terminar, ha mutado hacia desafíos de salud pública y acompañamiento emocional a largo plazo.

Un voluntariado multidisciplinario

Lo que inició con ayuda sanitaria ha integrado a más de 135 personas, entre ellos médicos, psicólogos, educadores, abogados y periodistas, quienes financian sus propios traslados y dedican recursos personales a la causa. El equipo ha atendido patologías derivadas de las precarias condiciones de los refugios, como cuadros gastrointestinales, escabiosis y descontrol de enfermedades crónicas, además de priorizar la atención a más de 80 niños mediante dinámicas de contención emocional para procesar el trauma del desastre.

La emergencia no ha terminado

El equipo de voluntarios hace un llamado a la sociedad civil para no abandonar el apoyo, ya que la crisis ha entrado en una fase de necesidades menos visibles pero igualmente urgentes. «La reconstrucción no solo dependerá del concreto y la maquinaria pesada, sino también de la capacidad de una sociedad para seguir acompañando a quienes aún intentan levantarse entre las ruinas», señaló Sebastián Cabrera, coordinador universitario de la ONG. Mientras miles permanecen desplazados en refugios improvisados como el terreno «Los Cinco Héroes» o zonas de Parque Central, la organización reajusta sus planes para garantizar una asistencia de mediano y largo plazo.