El gobierno de Estados Unidos expresó este jueves su respaldo a la reciente iniciativa de diálogo entablada entre las autoridades venezolanas y un grupo de exdiputados de la Asamblea Nacional de 2015. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, calificó este acercamiento como un «paso crucial» para la reconciliación política y la reconstrucción del país, tras la devastación provocada por los sismos del pasado 24 de junio.
El anuncio, que formaliza una agenda conjunta a partir del 1 de agosto, busca fomentar la estabilidad, fortalecer las instituciones democráticas y mejorar las garantías para la participación política. Pigott subrayó que la tragedia climática ha evidenciado la necesidad imperativa de un liderazgo responsable y una unidad institucional capaz de atender las necesidades urgentes del pueblo venezolano en medio de la crisis.
Hacia una transición electoral
Desde Washington, se ha reiterado el compromiso de continuar apoyando los procesos liderados por actores venezolanos que conduzcan a una transición electoral pacífica y democrática. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha manifestado su apoyo público a esta hoja de ruta, la cual se desarrolla en un contexto de estrechamiento de vínculos políticos y comerciales entre ambas naciones tras la detención de Nicolás Maduro en enero pasado y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
Este proceso de diálogo es visto por la administración estadounidense no solo como un mecanismo para el restablecimiento de garantías democráticas, sino como una pieza fundamental para coordinar la recuperación y reconstrucción del país, un esfuerzo que ya cuenta con la participación activa de Washington en la gestión de recursos y la estabilización de sectores clave, como la industria petrolera.

