Durante una visita al restaurante venezolano Lulla’s en Brooklyn, convertido en un importante centro de acopio tras los recientes sismos en Venezuela, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, hizo un llamado formal al Gobierno de Donald Trump para que restablezca el Estatus de Protección Temporal (TPS) y otras protecciones humanitarias para los ciudadanos venezolanos residentes en Estados Unidos.
Mamdani, acompañado por las funcionarias Faiza N. Ali y Ana María Archila, enfatizó que, tras la tragedia sísmica y la persistente inestabilidad política, «ninguna persona honesta puede discutir que sea seguro volver a Venezuela». El mandatario neoyorquino y su equipo instaron a la Casa Blanca a utilizar todas las herramientas humanitarias disponibles, incluyendo la Salida Forzosa Diferida, para evitar deportaciones en este momento crítico.
Solidaridad frente a la crisis
La administración municipal destacó la respuesta de los neoyorquinos y la red de voluntarios que han habilitado 20 puntos de donación en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut para enviar medicinas, alimentos y víveres a Venezuela. Archila reafirmó el compromiso de la ciudad para apoyar estos esfuerzos impulsados por la comunidad, mientras el país transita de la respuesta de emergencia hacia la compleja etapa de reconstrucción.
Esta exigencia cobra especial relevancia en el contexto de la política migratoria actual. Según datos reportados, de los 600.000 venezolanos que contaban con TPS, 250.000 perdieron el amparo en noviembre pasado, y el resto enfrenta el vencimiento de su protección en octubre próximo. Mientras tanto, el balance oficial tras el doblete sísmico del 24 de junio se ha elevado a 3.535 fallecidos y 16.740 heridos.

