El terminal marítimo de Puerto Cabello ha comenzado a absorber un flujo masivo de mercancías originalmente destinadas al puerto de La Guaira, cuyas instalaciones sufrieron daños severos tras los terremotos del pasado 24 de junio. Según informó Juan Esteban Rodríguez, segundo vicepresidente de Fedecámaras Carabobo, durante el último fin de semana se descargaron cerca de 500 contenedores desviados por las líneas navieras ante la imposibilidad de operar en el terminal del litoral central. Esta medida responde a las cláusulas de fuerza mayor que permiten a las navieras redirigir la carga al puerto disponible más cercano para concluir sus viajes.
La contingencia plantea desafíos técnicos y fiscales inmediatos, ya que gran parte de la documentación aduanera original fue emitida específicamente para ser procesada en La Guaira. El sector empresarial, liderado por la Comisión de Puerto y Aduana de la Cámara de Comercio de Puerto Cabello, se mantiene a la espera de los lineamientos oficiales por parte de la Intendencia de Aduanas para determinar el tratamiento legal y administrativo de estas cargas desviadas. La intención es evitar que la burocracia se convierta en un obstáculo que entorpezca el suministro nacional en un momento de crisis humanitaria.
A pesar de la magnitud del incremento, el gremio empresarial sostiene que Puerto Cabello posee la capacidad operativa necesaria para gestionar este aumento repentino en el volumen de carga. Tras una evaluación técnica realizada por especialistas del sector privado, se concluyó que el puerto carabobeño está preparado para recibir este flujo adicional, habiendo superado contingencias logísticas similares en el pasado. Sin embargo, los líderes gremiales advierten que el éxito de esta operación depende directamente de una coordinación eficiente entre el sector público y privado, enfatizando la necesidad de mesas de trabajo conjuntas.
Para evitar cuellos de botella en la cadena logística, los empresarios han propuesto medidas urgentes que incluyen la digitalización de procesos, la flexibilización de horarios aduaneros y la extensión de las operaciones durante los fines de semana. Representantes de Fedecámaras, Consecomercio y la Cámara de Comercio de Puerto Cabello están elaborando un documento con puntos críticos para presentar ante el SENIAT, Bolipuertos y las autoridades de seguridad, con el fin de optimizar la eficiencia y prevenir una congestión que podría afectar el abastecimiento nacional.
Mientras tanto, la recuperación operativa del puerto de La Guaira sigue siendo incierta y a largo plazo. Especialistas estiman que la rehabilitación de la terminal especializada TEC podría extenderse entre seis y ocho meses debido a la magnitud de las afectaciones estructurales, aunque se prevé una reactivación parcial de los muelles del norte en un periodo menor tras la reparación de los accesos. Por ahora, Puerto Cabello se consolida como la alternativa clave para mantener el flujo comercial del país, reafirmando su rol estratégico en la actual emergencia nacional.

