En un movimiento estratégico sin precedentes, equipos militares y personal especializado del comando de Respuesta de Contingencia (CRE) de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos asumieron desde este lunes 29 de junio la dirección de las operaciones en la torre de control y las pistas del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. La medida, confirmada por fuentes del sector aeronáutico, responde a la crítica situación que enfrenta el personal local, tras conocerse que numerosos controladores aéreos venezolanos resultaron damnificados, se encuentran desaparecidos o imposibilitados de trasladarse a sus puestos de trabajo debido a la destrucción causada por el doble sismo del pasado 24 de junio en zonas residenciales como Playa Grande, Macuto y Caribe.
La incorporación de especialistas estadounidenses busca garantizar la continuidad operativa del principal aeropuerto del país ante el inminente aumento de vuelos de asistencia. Según fuentes internas del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), la precariedad de personal local es absoluta, ya que muchos trabajadores del terminal aéreo también han sido víctimas directas de la tragedia. La colaboración técnica permite gestionar el flujo constante de aviones con ayuda humanitaria, médicos y equipos de rescate internacional, manteniendo la operatividad de un punto que resulta vital para la recepción de insumos en medio de la emergencia que atraviesa el litoral central venezolano.
Paralelamente, se ha observado la instalación de un campamento militar en la pista principal, identificada como 10-28, la cual ya presentaba trabajos de mantenimiento previos al terremoto y sufrió nuevas afectaciones por el movimiento telúrico. Fuentes del Instituto Aeropuerto Internacional de Maiquetía (IAIM) aclararon que esta infraestructura temporal tiene como objetivo principal supervisar y controlar el ingreso y la distribución de la ayuda humanitaria que arriba al país. La ubicación estratégica del campamento, cercana a salidas viales, permite que los camiones de carga se desplacen sin interferir con las maniobras de aterrizaje y despegue de las aeronaves.
La presencia y el control ejercido por los equipos estadounidenses en Maiquetía responden, según las fuentes consultadas, a la imperiosa necesidad de mantener activo el punto aéreo más importante de Venezuela en el momento más álgido de la crisis. Mientras las labores de remoción de escombros y atención médica continúan en las áreas devastadas, la eficiencia en la gestión del aeropuerto se ha convertido en una pieza clave del operativo internacional de salvamento. El despliegue de personal militar y aeronáutico de EE. UU. subraya la magnitud de la coordinación necesaria para manejar la logística en una infraestructura que, al igual que gran parte de la región, aún lidia con las secuelas estructurales de la catástrofe.
Hasta el momento, la coordinación entre el personal militar estadounidense y los controladores aéreos locales que permanecen operativos busca optimizar la seguridad aérea y acelerar la entrada de suministros hacia las comunidades más aisladas. Esta medida excepcional permanecerá vigente mientras dure la fase crítica de la emergencia, asegurando que el puente aéreo establecido para salvar vidas no se vea interrumpido por la falta de capacidad técnica o humana en una terminal que hoy, más que nunca, es el pulmón de la esperanza para miles de afectados.

