Noel Álvarez propone un gran acuerdo nacional para transitar hacia elecciones presidenciales

Durante su reciente visita al estado Carabobo, el coordinador nacional del partido Generación Independiente (Gente), Noel Álvarez, hizo un llamado a la sociedad civil y a los diversos sectores productivos del país para prepararse de cara a un eventual proceso electoral. El dirigente enfatizó que la ruta hacia una salida política debe pasar por el establecimiento de un acuerdo amplio que involucre al gobierno interino, a la oposición venezolana y a los Estados Unidos como garante, con el fin de asegurar las condiciones democráticas necesarias para la consulta ciudadana.

Álvarez fue enfático al señalar que el objetivo central debe ser la consolidación de una ruta electoral con garantías plenas. «Tenemos que lograr que la comunidad internacional nos acompañe en unas elecciones limpias y transparentes; por supuesto, con todas las garantías para todas las organizaciones políticas y todos los candidatos», afirmó. En este sentido, el líder de Gente subrayó la urgencia de eliminar cualquier traba administrativa o inhabilitación, permitiendo así que el proceso electoral se desarrolle bajo estándares de equidad y participación ciudadana lo más pronto posible.

El coordinador nacional del partido advirtió que la estabilidad política es un requisito indispensable para la recuperación económica de Venezuela. Según su análisis, el país requiere generar confianza en el mercado internacional para atraer las inversiones necesarias que impulsen el crecimiento. «Tenemos que convencer a los Estados Unidos de que, mientras no hayan elecciones presidenciales limpias, no van a venir las inversiones que necesitamos», explicó, reconociendo que, a pesar de los esfuerzos del sector privado por contactar inversores nacionales y extranjeros, no se ha podido concretar ninguna alianza debido a la ausencia de seguridad jurídica.

Para materializar esta transición, Álvarez propuso la creación de un gran acuerdo nacional que trascienda los límites de la política partidista. Dicha instancia, a su juicio, debería contar con la representación activa de empresarios, universidades, sindicatos, colegios profesionales y demás actores fundamentales de la sociedad civil. Esta estructura colectiva serviría como un mecanismo de contrapeso y legitimidad para presionar por las condiciones electorales que el país reclama, garantizando que el proceso de cambio no sea una imposición, sino un pacto nacional.

La visita de Álvarez a Carabobo se inserta en una estrategia de despliegue nacional que busca articular voluntades en las regiones. El dirigente insistió en que el cambio no puede ser gestionado únicamente por los partidos políticos, sino que requiere del empoderamiento de los gremios y los sectores ciudadanos que han sufrido el impacto de la crisis. De esta manera, el partido Gente intenta posicionarse como un promotor del diálogo entre sectores que tradicionalmente han operado por separado, buscando confluir en una agenda común.

El líder de la organización aprovechó su estancia en la entidad carabobeña para escuchar las preocupaciones de los sectores productivos locales, quienes enfrentan desafíos operativos derivados de la inestabilidad institucional. Álvarez reiteró que, sin un marco jurídico confiable que emane de una legitimidad electoral reconocida, cualquier intento de reactivación económica estará condenado al fracaso. Su discurso reflejó la creciente preocupación de un sector de la oposición que aboga por una salida negociada y electoral como única vía para evitar mayores niveles de deterioro social.

Finalmente, el dirigente reiteró que el camino hacia las urnas debe estar blindado por la observación internacional y el compromiso de todas las partes involucradas. Al concluir sus declaraciones, hizo un llamado a la unidad de acción entre los distintos gremios y organizaciones de la sociedad civil, recordándoles que el rol de cada uno es vital en la construcción de la hoja de ruta democrática que se propone. Con este mensaje, el partido Gente reafirma su posición en favor de una estrategia que combina la presión política con la concertación social para alcanzar un desenlace electoral.