El cantautor español Francisco Javier Álvarez Beret, conocido mundialmente como Beret, se prepara para culminar su esperada gira por Venezuela este 28 de mayo en el Hotel Hesperia World Trade Center de Valencia. La presentación, que llega tras un exitoso paso por Caracas, no solo representa el cumplimiento de un anhelo personal del artista tras años de solicitudes de sus seguidores venezolanos, sino también el punto de encuentro definitivo con un público al que el sevillano califica como «intenso y brutal».
El nombre de su tour, Lo Bello y Lo Roto, cobra un significado literal tras el reciente percance sufrido por el artista en Colombia, donde una fractura en su pierna estuvo a punto de cancelar su llegada al país. Sin embargo, Beret ha sorteado el contratiempo, manteniendo el compromiso de ofrecer un espectáculo que promete ser un recorrido por sus 14 años de trayectoria, incluyendo temas que no interpretaba en vivo desde hace más de una década.
Un show entre la nostalgia y la actualidad
Durante la rueda de prensa ofrecida en Valencia, el artista confesó que su intención es «saldar la deuda» con el público venezolano, ofreciendo un setlist que equilibra la vulnerabilidad de sus inicios en el free style y el género urbano, con la madurez emocional de su más reciente álbum.
- Repertorio: Desde clásicos como “Lo Siento” y “Vuelve”, hasta sus composiciones más íntimas.
- Conexión emocional: Una experiencia que busca que el público transite por todas las emociones, desde el llanto hasta el salto.
- Impacto local: La producción de Veneventos destaca la generación de 250 empleos directos, marcando el inicio de una serie de eventos internacionales confirmados para el cierre de 2026.
El arte de la resiliencia: La filosofía del Kintsugi
Beret define su actual etapa creativa bajo la metáfora del kintsugi, el arte japonés de reparar piezas rotas con oro. Para él, sanar y mostrar las cicatrices le da mayor valor a la vida y a la música. En su repertorio actual destacan canciones con gran carga emocional como “Mi Vida”, compuesta en memoria de su hermana, y “Hola Qué Tal”, temas que reflejan una evolución profunda desde aquel joven que recorría Sevilla con rastas y líricas urbanas, hacia un autor que ahora desmenuza el amor y la pérdida con honestidad brutal.
Sobre su proceso creativo, el sevillano admite ser un artista espontáneo. «No soy de encerrarme en un estudio por obligación», explica, revelando que gran parte de su obra nace de notas de voz improvisadas, capturadas en momentos de cotidianidad.
Conexiones inusitadas y un vínculo con Venezuela
Más allá de su música, el artista confesó su profunda admiración por la escena musical venezolana, mencionando con entusiasmo su cercanía con artistas como Lasso, Danny Ocean y Micro TDH, además de su gusto por el trabajo de Apache y Neutro Shorty.
En una confesión exclusiva para El Carabobeño, el cantante rememoró con humildad uno de los momentos más surrealistas de su carrera: haber cantado para el Papa Francisco, un encuentro nacido de la admiración que el líder espiritual sentía por su tema “Superhéroes”. Esta anécdota, junto a su actual determinación de conectar con el público valenciano a pesar de su lesión, reafirman la esencia de un artista que ha sabido transformar la ansiedad de la fama temprana en una propuesta que, por encima de todo, apuesta por la humanidad.

