Un nuevo caso de violencia machista ha generado consternación en la localidad de Figueres, en la provincia de Girona, España. Un hombre de 48 años de edad fue detenido por las autoridades policiales tras asesinar a cuchilladas a su expareja, una mujer trans de 33 años, en plena vía pública. El crimen se ejecutó en flagrante vulneración de los mecanismos de protección judicial, ya que sobre el agresor pesaba una orden de alejamiento activa dictada por los tribunales.
El suceso se registró en una concurrida calle del municipio catalán, donde el atacante abordó a la víctima y le propinó múltiples heridas con un arma blanca que le causaron la muerte de forma casi inmediata, impidiendo que los servicios de emergencia médica pudieran reanimarla. Agentes de los Mossos d’Esquadra (policía autonómica de Cataluña) se desplegaron rápidamente en el sitio de los hechos, logrando la captura del presunto homicida a los pocos minutos de cometerse el crimen.
Quebrantamiento de condena y agravantes de género
Las primeras investigaciones del caso confirman que el agresor poseía un historial previo de denuncias por violencia de género, lo que había motivado la restricción judicial de acercamiento a la víctima. Fuentes policiales detallaron que el detenido será puesto a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer competente bajo los cargos de homicidio o asesinato, quebrantamiento de medida cautelar y un evidente agravante de género.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos y colectivos vulnerables en el país ibérico han condenado enérgicamente el suceso, denunciando fallas estructurales en los sistemas de seguimiento y custodia de los agresores con órdenes de restricción vigentes. Asimismo, las instituciones locales han convocado a concentraciones de rechazo institucional frente al ayuntamiento de la localidad para denunciar la persistencia de los crímenes de odio y la violencia de pareja que afecta de manera desproporcionada a las mujeres del entorno social.

