El comercio pierde 24 horas a la semana por apagones en Carabobo

La paralización de la actividad comercial en Carabobo ha llevado a Fedecámaras regional a calificar la crisis eléctrica como una “emergencia” que requiere atención inmediata. Jorge Aroca, presidente del gremio, alertó que las soluciones planteadas hasta ahora por el Ejecutivo regional se enfocan en el largo plazo, mientras que la economía local pierde un promedio de 24 horas productivas a la semana, el equivalente a un día completo de operaciones detenido.

Aroca propuso la creación de una mesa técnica para coordinar soluciones y respaldó el plan “Luz para el Comercio”, impulsado por la Cámara de Comercio de Valencia, el cual busca utilizar dos puntos del encaje legal para financiar equipos de respaldo energético. Sin embargo, el líder gremial insistió en que el financiamiento no es suficiente si no se acompaña de una exoneración de impuestos de importación (aranceles e IVA) por un lapso de seis meses para plantas eléctricas e inversores.

Según cifras del sector, un comerciante promedio invierte mensualmente cerca de 1.500 dólares para mantener operativos sus sistemas alternos de energía, costo que incluye combustible y reparaciones constantes por sobreexplotación. Aroca señaló que la carga tributaria actual para estos equipos ronda el 14% adicional al IVA, por lo que solicitó además la eliminación del régimen legal número 9, permiso de importación que actualmente burocratiza la entrada de tecnología de respaldo al país.

Finalmente, el gremio destacó el impacto humano de la crisis: la imposibilidad de descanso en los hogares por falta de suministro eléctrico ha generado un agotamiento crítico en la fuerza laboral, lo que reduce la eficiencia en una semana laboral que, en la práctica, se ha reducido a apenas tres o cuatro días útiles. Fedecámaras espera que la propuesta de exoneración del 30% de impuestos anunciada por la Gobernación de Carabobo se materialice con urgencia para evitar el cierre definitivo de pequeños y medianos establecimientos.