La agrupación española Hakuna Group Music llenó por completo el Fórum de Valencia el pasado 2 de mayo con su concierto “Nacidos de lo Alto”. El evento congregó a miles de personas provenientes de Caracas, Barquisimeto, Mérida, Maracaibo y Puerto Ordaz, consolidando el debut de la banda católica como uno de los hitos culturales más influyentes del año en Venezuela.
La organización logística destacó por su puntualidad durante las cuatro horas de espectáculo. La experiencia inició con las presentaciones de Said Nassar y las Hermanas Agustinas Recoletas, quienes prepararon el ambiente para una puesta en escena inmersiva de 360 grados. Más de 50 artistas, entre músicos españoles y talentos venezolanos, compartieron una tarima inspirada en los grandes formatos europeos para generar cercanía con el público.
Raquel Pantoja, una asistente de 63 años, describió el encuentro como un bálsamo en medio de la crisis nacional. Para ella, ver a tantos jóvenes adorando a Dios con ritmos contemporáneos representa un presagio de reconstrucción para el país. El repertorio incluyó éxitos globales como Huracán, Sencillamente y Baila, canciones que han construido una comunidad de seguidores sólida en Venezuela desde hace tres años.
El momento de mayor tensión emocional ocurrió durante la interpretación de Noche, tema que reflexiona sobre el totalitarismo y la persecución política. Al finalizar la canción, la multitud —integrada mayoritariamente por jóvenes— coreó al unísono la consigna “Venezuela libre”. Este gesto transformó el concierto religioso en un espacio de catarsis civil y esperanza colectiva frente a la realidad política del país.
Carlos Bobillo, integrante del grupo, asumió el rol protagónico para explicar que Hakuna representa una respuesta del Espíritu Santo al «grito de una juventud que no quiere conformarse». Durante su intervención, Bobillo utilizó referencias sutiles a las dificultades cotidianas, como los cortes eléctricos, para conectar la espiritualidad con las vivencias de los venezolanos, instando a los presentes a vivir «con V mayúscula».
El movimiento Hakuna, fundado por José Pedro Manglano, echó raíces en Venezuela tras un retiro espiritual en la Colonia Tovar en 2023. Desde entonces, ciudades como Valencia transitan un proceso de consolidación de esta fe renovada. Jóvenes como Camilo Padrón celebran esta propuesta por romper con la rigidez tradicional de la religión, fusionando el pop y el worship con la pasión de la juventud actual.

