La cancha venezolana se prepara para recibir un encuentro que subraya la consolidación del Pickleball en el país. Del 10 al 14 de diciembre, la ciudad de Valencia será la sede del III Torneo Clausura Pickleball Venezuela 2025, Copa Embutidos Turza, una cita que reunirá a jugadores de todas las regiones, afianzándose como una nueva tradición deportiva.
El Physical Training & Pickleball Club será el epicentro de este torneo, un lugar que ha visto crecer sin prisa pero sin pausa una comunidad vibrante. Pedro Borges, embajador del Pickleball en Carabobo, recordó que el año pasado el evento contó con la participación de ocho estados y más de 140 atletas. Para esta edición, esperan superar esa cifra, lo que es un claro indicio de que el deporte ha encontrado un terreno fértil en Venezuela, capaz de unir distintas generaciones, clubes y metodologías de juego.
La presentación del torneo no solo contó con la presencia de atletas, sino también con una sólida red de instituciones que se han sumado como pilares de esta expansión. Estuvieron presentes representantes del Club Internacional de Guataparo, el Centro Social Madeirense, el Club Hípico de Valencia y la Hermandad Gallega. La presencia de Ángel Briceño, la raqueta número dos del país, sirvió para dar contexto a un encuentro que trasciende lo competitivo para funcionar como un mapa del desarrollo del Pickleball venezolano.
Los promotores destacan con entusiasmo el fenómeno. El Pickleball es, actualmente, uno de los deportes de mayor crecimiento en el continente, y Venezuela se ha sumado a esta tendencia. Durante el último año, delegaciones nacionales asistieron a dos torneos internacionales, uno en Perú y otro en Miami. Para la comunidad, este dato representa un quiebre, pues la disciplina ha pasado de ser un deporte emergente a uno que ya mide sus fuerzas fuera de las fronteras. Borges enfatizó que las nuevas generaciones están siendo formadas con un nivel competitivo que hace pocos años era impensable. Además, existe una propuesta formal para que el Pickleball aspire a un futuro olímpico, señalando que la disciplina se ha transformado de un experimento a un proyecto deportivo serio.
El torneo de diciembre congregará a jugadores en categorías principiante, intermedio y avanzado, con diversas modalidades de juego, ofreciendo un panorama completo del nivel nacional. Más allá de los reconocimientos a los clubes y la premiación en metálico, el Clausura funciona como una reunión anual donde familias deportivas llegan desde distintos estados, entrenadores comparan estilos y academias miden la evolución de sus atletas.
Las inscripciones ya están abiertas en el Physical Training & Pickleball Club, en Naguanagua. Allí, en un espacio que entrena a principiantes y competidores, se está por escribir el siguiente capítulo de un deporte que, sin grandes estridencias, ha encontrado una identidad propia en el país.

