El gobierno de Trinidad y Tobago anunció que evalúa autorizar el uso de «fuerza letal» contra embarcaciones no identificadas que ingresen a sus aguas desde Venezuela, en respuesta a recientes acusaciones del gobierno venezolano sobre la supuesta captura de un ciudadano trinitense vinculado a actividades terroristas.
La primera ministra Kamla Persad-Bissessar declaró que solicitará asesoría al ministro de Defensa y al fiscal general para establecer las bases legales que permitan a la Guardia Costera utilizar fuerza letal contra cualquier embarcación no identificada que entre en aguas de Trinidad y Tobago desde Venezuela.
Estas declaraciones surgen tras acusaciones del vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, quien afirmó que un ciudadano trinitense fue capturado en territorio venezolano como parte de un supuesto «grupo de terroristas».
El gobierno trinitense ha expresado su rechazo a estas acusaciones, indicando que no existen evidencias que respalden los comentarios de Cabello.
Además, Persad-Bissessar aconsejó a los migrantes venezolanos en Trinidad y Tobago que consideren regresar a su país, citando preocupaciones sobre la seguridad nacional.
Esta situación ha generado tensiones diplomáticas entre ambos países, en un contexto de relaciones ya complejas debido a la migración y la cooperación energética.

