Siemens y General Electric proyectan la rehabilitación del sistema hidroeléctrico en Bolívar

Especialistas de la empresa alemana Siemens y la estadounidense General Electric preparan propuestas técnicas para rehabilitar el sistema eléctrico nacional. Esta iniciativa surge tras una inspección realizada durante marzo en el estado Bolívar.

La visita a las hidroeléctricas del complejo del Bajo Caroní se concretó luego del encuentro en Caracas con el secretario de Energía de Estados Unidos. Las propuestas definitivas se conocerán a mediados de abril.

El objetivo es lograr una recuperación sostenida del fluido eléctrico antes de que finalice el año 2026. Las inspecciones se centraron en las centrales Guri, Caruachi y Macagua, pilares de la generación en el país.

Estas tres plantas son responsables de proveer al menos el 80% de la electricidad que consume Venezuela. Actualmente, el complejo enfrenta una situación operativa crítica que limita el crecimiento industrial del primer trimestre.

De las 48 unidades de generación totales, un número significativo requiere intervención inmediata. Casi la totalidad de las turbinas instaladas pertenecen precisamente a estas dos corporaciones internacionales.

Siemens y General Electric habían retirado su soporte técnico especializado años atrás. Su regreso es fundamental, ya que son los fabricantes originales de los equipos que hoy operan a capacidad reducida.

Sin embargo, el retorno de estas empresas trae a la memoria incidentes pasados. En 2018, Siemens enfrentó un escándalo de sobornos tras una investigación realizada en Múnich, Alemania.

Aquella investigación demostró prácticas ilegales en varios países, incluyendo a Venezuela. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos también se sumó a las investigaciones en aquel momento.

Como resultado de esas acciones legales, la empresa alemana fue sancionada con una multa de 1.366 millones de dólares. Ahora, bajo un nuevo contexto diplomático, las empresas vuelven al terreno operativo.

La reactivación del Bajo Caroní es vista como el paso más importante para la estabilización económica. Sin energía confiable, los planes de recuperación industrial para el cierre de 2026 difícilmente podrán concretarse.