La administración de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ejecutó este martes el cambio más significativo en la estructura de poder militar de Venezuela desde la transición iniciada en enero. Mediante un comunicado oficial, Rodríguez informó la destitución del General en Jefe Vladimir Padrino López, quien se desempeñaba como Ministro de la Defensa desde octubre de 2014.
«Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su lealtad a la Patria y por haber sido el primer soldado en la defensa de nuestro país», expresó Rodríguez, quien asumió la jefatura del Estado tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. Padrino López, figura central del chavismo durante la última década y por quien Estados Unidos mantiene una recompensa de 15 millones de dólares, deja el cargo sin que se hayan especificado las razones técnicas de su salida.
En su reemplazo, la mandataria encargada designó a Gustavo González López para liderar el Ministerio de la Defensa. Este nombramiento busca consolidar la nueva línea de mando en un contexto de reorganización del gabinete y de las Fuerzas Armadas.
Aunque Rodríguez sugirió que Padrino López asumirá «nuevas responsabilidades», la movida es interpretada por analistas como el paso definitivo en la desarticulación del antiguo círculo de confianza de Maduro para dar paso a una estructura leal a la nueva gestión. La salida de Padrino marca el fin de una era en la FANB, caracterizada por su estrecha vinculación con el proyecto político anterior.

