La primera cohorte de estudiantes de Diseño de Moda de SAFF Academy presentó su desfile de graduación el pasado 27 de febrero en la Quinta Mayaudón, un evento que reunió a más de 100 invitados y que buscó visibilizar el talento emergente, rescatar la tradición textil local y fortalecer el interés por la formación profesional en la industria de la moda en la ciudad de Valencia.
Bajo el nombre “Valencia Real”, el espectáculo mostró el proceso formativo de los estudiantes desde su primer semestre hasta la culminación de la carrera. Durante aproximadamente dos horas y 30 minutos, el público recorrió las distintas etapas de aprendizaje a través de más de 100 trajes, confeccionados y diseñados por 12 graduandas. El desfile contó con la participación de 50 modelos, en alianza con la Academia Model Management, además de colaboraciones con profesionales del sector creativo.
Carolina Rodríguez, estudiante de la primera promoción, destacó que el evento representó la consolidación de un proceso exigente y transformador. “Es el final de un proyecto largo. Ha sido bastante difícil por todo lo que conlleva la carrera, pero este desfile simbolizó llegar a la meta y demostrar que fue posible estudiar moda de forma integral, no solo ilustrar, sino confeccionar y construir cada pieza”, afirmó.
La propuesta conceptual tomó como referencia la arquitectura colonial de la sede del evento. “Como era una casa colonial, quisimos representar los inicios de la ciudad. Valencia tiene una historia industrial y textil importante que muchas veces queda relegada. Quisimos rescatar ese concepto y reactivar la energía creativa en torno a la moda”, agregó Rodríguez.
Victoria Mustafá, también miembro de la promoción celebró que tres años de esfuerzo por fin concluyeran y explicó que el desfile estuvo compuesto por cinco categorías entre las que destacaron Cruella, basada en la villana de Disney y su irreverencia y audacia en la moda, así como la sostenible, que le enseñó a las aspirantes a trabajar con materiales reciclados y la propuesta de moda verde.
“Esto han sido años de mucho esfuerzo que a veces te dejan agotada pero simplemente se disfruta, para esto nos formamos y estuvimos viviendo el sueño”, afirmó Mustafá.
El desfile incluyó vestidos de fantasía completamente elaborados a mano, trajes de alta costura, bordados artesanales y piezas trabajadas con la técnica de bordado Luneville, realizada con aguja parisina, un método especializado que formó parte del programa académico de la institución. También se presentaron diseños inspirados en materiales ecológicos, propuestas de gala con siluetas sirena, campana, transparencias y líneas vanguardistas.
Cada estudiante exhibió al menos cinco trajes de gala, con énfasis en la estructura, el armado y el detalle. “Trabajamos vestidos tipo princesa que requirieron una construcción compleja en la base y bordados minuciosos en la parte superior. No fue complicado en patronaje, pero sí exigió un alto nivel de precisión y dedicación”, explicó.
El cierre del espectáculo estuvo marcado por el traje de novia, símbolo de la culminación de la carrera. Esta pieza, considerada la más relevante dentro de la formación, resumió el dominio técnico adquirido a lo largo de los tres años de estudio.
En este sentido, la profesora Mary de La Peña, consideró que cada bloque del desfile fue una colección de peso que representó el paso de cada estudiante por la academia.
Por eso hizo hincapié en un breve recorrido por lo impartido. “Empezamos con piezas básicas, transformamos patrones y desde el día uno las hicimos volar su imaginación. Nosotros quisimos que entendieran que son artistas y mostraran esa expresión y permitieran sacar a relucir no solo esa valencianidad, si no lo que es Venezuela, en esos trabajos”.
Además del componente artístico, la actividad buscó generar impacto social y académico. “Se han dejado a un lado los espacios de moda en la ciudad. Este tipo de eventos permitió movilizar la industria, motivar a nuevas generaciones y demostrar que la formación fue posible, incluso cuando los costos son elevados. Quisimos que más jóvenes se interesaran y entendieran que la moda también es una profesión”, señaló Rodríguez.
Las entradas estuvieron disponibles en un lote limitado: 15 dólares para el público general y 10 dólares para estudiantes. El resto de los asistentes fueron familiares, invitados especiales y aliados del sector. La organización estimó una asistencia cercana a 100 personas, sin incluir al equipo de producción, modelos y personal de protocolo.
Con esta iniciativa, SAFF Academy reafirmó su apuesta por la formación técnica y creativa en áreas como Diseño de Moda, Diseño Gráfico y Cosmetología, consolidando un espacio de proyección para nuevos talentos. “Valencia Real” se proyectó como una plataforma para visibilizar el trabajo de una generación que apostó por la excelencia, la innovación y la recuperación del valor cultural de la moda venezolana.

