El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó el reciente arresto de Nicolás Maduro en Caracas como el referente principal para definir el futuro político de Irán. Durante una entrevista telefónica concedida a The New York Times, el mandatario republicano calificó la transición venezolana como el «escenario perfecto», sugiriendo que la estrategia de decapitar al liderazgo central mientras se preserva la funcionalidad del resto de las instituciones es el modelo que pretende implementar en Teherán tras la eliminación del ayatolá Alí Jameneí.
A pesar de las advertencias de sus asesores sobre las profundas diferencias culturales e históricas entre ambas naciones, Trump insistió en que el derrocamiento de la figura máxima es la clave para forzar la cooperación internacional. «Todos conservaron sus puestos, excepto dos personas», señaló en referencia al caso venezolano, enfatizando su intención de evitar un colapso total del Estado iraní. El mandatario aseguró tener ya seleccionadas «tres muy buenas opciones» para liderar la transición en Irán, aunque evitó revelar sus identidades hasta que las operaciones militares concluyan de manera definitiva.
En cuanto a la situación en el terreno, el presidente confió en que las fuerzas de élite, incluida la Guardia Revolucionaria, opten por entregar sus armas a la ciudadanía para facilitar un levantamiento popular. Trump reconoció y lamentó la muerte de tres efectivos estadounidenses en los combates, pero fue tajante al afirmar que la capacidad bélica de su país está lejos de agotarse. «Tenemos una enorme cantidad de municiones almacenadas en todo el mundo», aseveró, minimizando la dificultad de extender el operativo si la resistencia iraní persistiera.
El balance ofrecido por la Casa Blanca indica que la Armada iraní ha sido destruida en gran parte y que las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel avanzan significativamente «adelantadas con respecto al calendario previsto». Para Trump, el éxito de estas operaciones relámpago no solo redefine el tablero en el Medio Oriente, sino que valida su doctrina de intervenciones quirúrgicas para forzar cambios de régimen inmediatos, tal como ocurrió en territorio venezolano hace apenas unas semanas.

