Empresarios proponen volcar riqueza petrolera hacia la producción primaria de alimentos

Valencia se convirtió en el epicentro del debate económico con la celebración de la cuarta edición de «Perspectivas Agropecuarias Tendencias Venezuela 2026». El evento, organizado por el Grupo Innovagro, reunió a los principales líderes de gremios como Cavidea, Fenavi y especialistas en tecnología para trazar la hoja de ruta de un sector que se consolida como la segunda fuerza económica del país, solo por detrás de la industria energética.

Uno de los puntos focales del encuentro fue el impacto positivo de la reciente reforma de la Ley de Hidrocarburos. Reinaldo Quintero, presidente de PETROPYMI, aclaró que esta normativa no solo beneficia a las petroleras, sino que es vital para el campo, pues asegura el suministro de diésel para maquinaria y de gas para la producción de fertilizantes químicos. Según los promotores del evento, si la nueva bonanza petrolera se reinvierte estratégicamente en la producción primaria, la oferta exportable de Venezuela podría experimentar un crecimiento exponencial de entre el 25 % y el 40 % este mismo año.

Por su parte, Juvenal Arveláez, presidente de Cavidea, resaltó el crecimiento sostenido de la industria de alimentos, subrayando que la producción nacional ya cubre la demanda interna en gran medida. No obstante, advirtió que para mantener este ritmo es necesario armonizar toda la cadena de valor, desde la obtención de materia prima hasta la fabricación de empaques y envases. El enfoque ahora apunta hacia el mercado internacional, donde rubros como el cangrejo azul, las algas, el café de especialidad y el cacao están conquistando paladares en latitudes tan distantes como Turquía y China.

El evento también exploró la integración de herramientas disruptivas como el blockchain y la inteligencia artificial en la planificación agrícola. Los especialistas coincidieron en que Venezuela tiene una «oportunidad de oro» para modernizar sus procesos y aprovechar el prestigio de sus productos bandera para competir globalmente. Con una visión optimista, los empresarios del agro reafirmaron su compromiso de seguir invirtiendo en el país, apostando por la innovación técnica como la clave para superar las dificultades estructurales y consolidar a Venezuela como una potencia exportadora de alimentos.