La inestabilidad política en Perú alcanzó un nuevo pico este martes con la destitução del presidente interino, José Jerí. El Congreso de la República, con una mayoría de 75 votos, aprobó la vacancia del mandatario derechista tras apenas cuatro meses de gestión, dejando al país en acefalía ejecutiva a escasas semanas de los comicios generales.
La caída de Jerí se precipitó tras revelaciones de la Fiscalía sobre presunto tráfico de influencias. Las investigaciones apuntan a reuniones semiclandestinas en el Palacio de Gobierno con empresarios chinos contratistas del Estado y supuestas irregularidades en la contratación de personal femenino vinculado a dichas visitas.
El fin de un ascenso meteórico
José Jerí, quien llegó al Congreso en 2021 como suplente de Martín Vizcarra, asumió la presidencia interina en octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte. Su salida marca un patrón de «canibalismo político» entre los poderes del Estado peruano:
- Pérdida de apoyo: Los partidos conservadores, que inicialmente lo sostuvieron, le retiraron la confianza para evitar el costo político de su baja popularidad.
- El factor fujimorista: Curiosamente, el bloque fujimorista fue el único que votó en contra de la destitución, argumentando la necesidad de detener la sucesión interminable de mandatarios.
- Soberanía en vilo: Jerí optó por no defenderse ante el pleno y se limitó a presidir un cambio de guardia en palacio mientras su destitución era votada.
Una década de «presidentes descartables»
Desde 2016, ningún mandatario peruano ha logrado completar su periodo constitucional de cinco años. La lista de salidas prematuras refleja una crisis estructural profunda:
- PPK (2018): Renuncia por Odebrecht.
- Martín Vizcarra (2020): Vacado por incapacidad moral.
- Manuel Merino (2020): Renunció a los 5 días.
- Francisco Sagasti (2021): Transición breve.
- Pedro Castillo (2022): Destituido tras intento de autogolpe.
- Dina Boluarte (2025): Vacada por inseguridad y escándalos.
- José Jerí (2026): Destituido por tráfico de influencias.
Este miércoles, el Legislativo debe elegir a un nuevo presidente de la cámara que, por sucesión constitucional, se convertirá automáticamente en el Jefe de Estado encargado hasta la toma de posesión del nuevo gobierno el 28 de julio de 2026.

