La crisis en el centro de detención de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), conocido como Zona 7 en Caracas, ha alcanzado niveles alarmantes. En el cuarto día de huelga de hambre iniciada por familiares y detenidos, el Dr. Rafael Arreaza ofreció un testimonio desgarrador a Radio Francia Internacional (RFI) sobre las condiciones infrahumanas que precipitaron esta medida extrema.
Según Arreaza, a quien se le ha impedido evaluar directamente a los presos dentro del recinto, la situación interna es de abandono total. «La mayoría de los presos están desnutridos. En ocasiones ni siquiera hacen una comida al día y la calidad del agua es pésima; tienen que pasarla por las camisas para poder beberla», denunció el médico.
El deterioro de los familiares en vigilia
A las afueras del recinto, las madres y esposas que pernoctan en colchones sobre la acera también presentan signos de fatiga extrema:
- Síntomas críticos: Mareos, deshidratación y postramiento tras 96 horas de ayuno.
- Precedentes trágicos: El Dr. Arreaza recordó casos como el de Franklin Brito, advirtiendo sobre el riesgo de muertes en huelgas de hambre y el peligro de que las autoridades intenten alimentar a los huelguistas por la fuerza mediante torturas.
- Excarcelaciones insuficientes: Aunque el gobierno liberó a 17 personas el pasado sábado, más de 40 presos políticos permanecen en dicho centro.
Ultimátum nacional: 12 de marzo
La paciencia de la sociedad civil parece haber llegado a su límite tras los constantes diferimientos de la Ley de Amnistía en la Asamblea Nacional. Arreaza señaló que ya se discute la posibilidad de elevar la protesta a una huelga nacional y una movilización masiva.
«La sociedad civil se está planteando darle un ultimátum al gobierno antes del 12 de marzo. Si no están todos los presos políticos libres, incluidos los militares, vamos a salir a la calle en todo el país», concluyó el galeno, enfatizando que la lucha ya no es solo legal, sino por la supervivencia básica de los detenidos.

