El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arremetió este jueves contra el papel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el manejo del conflicto en la Franja de Gaza. A través de un contundente cuestionamiento, el mandatario puso en duda la capacidad de la organización para cumplir con el mandato para el cual fue creada tras la Segunda Guerra Mundial: la prevención de genocidios y la preservación de la paz global.
«Si la ONU fue fundada para prevenir el genocidio y no pudo detener lo de Gaza, entonces ¿para qué sirve?», declaró Petro, enfatizando que la parálisis institucional del organismo ante la crisis humanitaria en territorio palestino invalida sus principios fundamentales. Para el jefe de Estado colombiano, la incapacidad de implementar resoluciones efectivas y detener el conteo de víctimas civiles sitúa a la ONU en un punto de quiebre donde su utilidad para las naciones del sur global está bajo escrutinio.
Un sistema internacional en crisis
Petro insistió en que el actual sistema multilateral está fallando en proteger a los más vulnerables, lo que ha llevado a que la legitimidad de las Naciones Unidas se erosione aceleradamente. «Su propia existencia está ahora en cuestión», añadió, sugiriendo que el mundo se enfrenta a un vacío de autoridad internacional donde el derecho humanitario parece haber perdido su fuerza vinculante frente a los intereses de las grandes potencias.
Estas declaraciones se producen en un contexto de alta tensión diplomática, donde Colombia ha liderado una postura crítica hacia las acciones militares de Israel, llegando incluso a la ruptura de relaciones diplomáticas. El presidente colombiano abogó por una reestructuración profunda de las instituciones globales para evitar que el sistema internacional termine por colapsar ante la repetición de tragedias que el organismo, en teoría, debería evitar.

