En una reciente entrevista concedida a la cadena NBC News, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó estar en plenas facultades físicas y mentales para ejercer su cargo. El mandatario reveló que se somete a evaluaciones médicas con frecuencia y destacó que ha superado con éxito múltiples pruebas de aptitud cognitiva, calificando su propio desempeño como «excelente» frente a las dudas planteadas por algunos sectores de la opinión pública.
«Me hago exámenes físicos cognitivos; hago una prueba cognitiva mental, ¿de acuerdo? Mucha gente no sería capaz de hacerlo muy bien. No es fácil», declaró Trump, quien además aseguró que ha completado al menos tres de estas evaluaciones con resultados impecables. El presidente utilizó este argumento para marcar distancia con otros mandatarios, señalando que «ningún otro presidente ha aceptado hacerlas» y que él accede a ellas porque no tiene «ningún problema» con los resultados.
Estrategia contra los informes de salud
Las declaraciones del jefe de Estado surgen como una respuesta directa a la circulación de diversos informes y comentarios que cuestionan su estado de salud actual. Al insistir en que se encuentra «al 100 %», Trump busca consolidar una narrativa de vigor y fortaleza que ha sido central en su comunicación política.
A pesar de que el mandatario no ofreció detalles específicos sobre qué tipo de exámenes realizó o quiénes fueron los especialistas encargados, enfatizó que la dificultad de estas pruebas es elevada y que su capacidad de respuesta demuestra que mantiene la agilidad mental necesaria para liderar la Casa Blanca. Con este pronunciamiento, la administración espera cerrar el debate sobre su idoneidad médica mientras avanza su agenda de gobierno en este 2026.

