Dos superpetroleros con bandera china que navegaban hacia Venezuela para recoger cargamentos de crudo destinados al pago de deuda han abortado su ruta. Según datos de seguimiento de buques de LSEG reportados el lunes, las embarcaciones dieron media vuelta y se dirigen de nuevo a Asia, una señal clara de que Caracas podría no retomar las exportaciones directas a su principal comprador en el corto plazo.
Los buques Xingye y Thousand Sunny, que no están bajo sanciones, habían permanecido anclados en el océano Atlántico durante semanas a la espera de instrucciones, reseñó Reuters. Su retirada, sostuvo la agencia de noticias, se produce en un contexto de máxima tensión tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y el mantenimiento del embargo petrolero por parte de Washington.
Documentos internos de Pdvsa revelan que la gran mayoría de las ventas a China no llegan directamente para el pago de deuda, sino que terminan en refinerías independientes comercializadas por intermediarios poco conocidos. Con la retirada de estos buques directos, el suministro de crudo venezolano a China parece quedar ahora totalmente supeditado a las negociaciones de los grandes «traders» globales y a la evolución de la crisis política en Caracas.
Hasta el momento, la estatal Pdvsa no ha emitido comentarios oficiales sobre el desvío de las embarcaciones.

