Mattel dio un paso definitivo en su búsqueda por reflejar la pluralidad humana. La compañía lanzó este lunes la primera Barbie con autismo, desarrollada en colaboración con la Red para la Autodeterminación Autista (ASAN) y expertos de la comunidad.
El objetivo es ofrecer una herramienta que permita a los niños (y a su entorno) comprender, procesar y normalizar las distintas formas en las que las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) interactúan con el mundo.
A diferencia de otras ediciones, esta Barbie no solo varía en su vestimenta, sino en su morfología y accesorios funcionales. Como, auricuares con cancelación de ruido, tableta de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA).
Entre sus rasgos más distintivos destaca una mirada ligeramente desviada. Ésta fue diseñada para reflejar la tendencia de muchas personas con TEA a evitar el contacto visual directo.
Además, la muñeca posee articulaciones especiales en codos y muñecas. De esta manera, se representarán los comportamientos repetitivos —como el aleteo de manos— que sirven como mecanismos de autorregulación sensorial.
El diseño textil también se modificó. El vestido tiene silueta holgada y tejido fluido para minimizar el contacto de la tela con la piel. Con esta medida, atienden la hipersensibilidad táctil frecuente en la comunidad.

