Los precios del petróleo registraron una leve caída este lunes, luego de que Irán asegurara haber recuperado el control total tras las mayores manifestaciones antigubernamentales en años, lo que alivió parte de las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro. Al mismo tiempo, los mercados evaluaron los avances para reanudar las exportaciones de crudo desde Venezuela.
Los futuros del crudo Brent retrocedieron 28 centavos, equivalente a un 0,44 %, y se ubicaron en 63,06 dólares por barril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos bajó 34 centavos, o 0,58 %, hasta los 58,78 dólares por barril.
Analistas atribuyen el ajuste a una combinación de factores financieros y geopolíticos. La caída de los mercados bursátiles europeos y la ausencia de nuevas interrupciones en el suministro global han ejercido una presión moderada sobre los precios, luego del fuerte repunte registrado a finales de la semana pasada.
Tanto el Brent como el WTI habían subido más de un 3 % en los últimos días, marcando su mayor avance desde octubre, en un contexto de creciente tensión en Irán, uno de los principales productores de la OPEP, donde el estamento clerical intensificó la represión frente a las protestas más significativas desde 2022.
Irán y la advertencia de Estados Unidos
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, afirmó que la situación interna del país se encuentra “bajo control total” tras las manifestaciones del fin de semana. No obstante, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su administración podría considerar una intervención en caso de que se produzca una represión violenta contra los manifestantes.
Fuentes oficiales indicaron que Trump tiene previsto reunirse con sus principales asesores para evaluar posibles escenarios relacionados con Irán, una variable que sigue siendo clave para la estabilidad del mercado energético global.
Venezuela entra en la ecuación petrolera
Los inversores también están atentos a la posibilidad de que Venezuela retome pronto sus exportaciones de petróleo, luego del derrocamiento de Nicolás Maduro. La semana pasada, Trump aseguró que el gobierno de Caracas estaría dispuesto a entregar hasta 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos.
Esta perspectiva ha generado una carrera entre compañías petroleras para asegurar buques tanque y preparar operaciones de carga, en medio de las limitaciones operativas que enfrentan puertos y embarcaciones venezolanas. Algunas empresas ya han señalado que esperan iniciar envíos en el corto plazo.
Además, el mercado sigue de cerca los riesgos de suministro procedentes de Rusia, ante los ataques de Ucrania contra infraestructuras energéticas y la posibilidad de nuevas sanciones estadounidenses sobre el sector energético ruso.
Perspectivas del mercado
Proyecciones de bancos de inversión apuntan a que los precios del petróleo podrían registrar descensos a lo largo del año, debido a un aumento de la oferta que generaría un superávit en el mercado. Sin embargo, los riesgos geopolíticos asociados a Rusia, Venezuela e Irán continuarían alimentando la volatilidad.
Las previsiones actuales mantienen precios promedio para 2026 en torno a los 56 dólares por barril para el Brent y 52 dólares para el WTI, con la expectativa de que ambos indicadores toquen fondo hacia el último trimestre del año, a medida que aumentan los inventarios en los países de la OCDE.

