El Consejo Federal de Suiza anunció la congelación inmediata de todos los activos que el presidente venezolano Nicolás Maduro y personas asociadas a él posean en territorio suizo, como medida preventiva ante la inestabilidad política generada tras su reciente detención en Caracas por fuerzas estadounidenses y su posterior traslado a Estados Unidos.
Según informó el Gobierno suizo en un comunicado oficial, la decisión busca impedir la posible fuga de activos en un contexto de cambio de poder en Venezuela. La medida no se extiende a los miembros del actual gobierno venezolano, quienes quedan expresamente excluidos del alcance de la nueva regulación.
La congelación de activos se ampara en la Ley Federal sobre el Congelamiento y la Restitución de Activos Ilícitos en Posesión de Personas Expuestas Políticamente en el Extranjero (FIAA). Las autoridades explicaron que se trata de una acción de carácter cautelar destinada a bloquear cualquier intento de transferencia de fondos fuera del país mientras se esclarece el origen de los recursos.
El Consejo Federal subrayó que, de comprobarse mediante investigaciones judiciales que los fondos fueron obtenidos de manera ilícita, Suiza garantizará que estos activos sean restituidos en beneficio del pueblo venezolano. Asimismo, precisó que la aplicación de la FIAA no depende de las circunstancias legales internacionales en las que se produjo la detención de Maduro, sino del hecho objetivo de un cambio de poder que habilita potenciales reclamaciones legales por parte del Estado venezolano.
La medida se suma a las sanciones vigentes contra Venezuela desde 2018, establecidas bajo la Ley de Embargo, que ya contemplaban la congelación de activos de determinadas personas y entidades. No obstante, las nuevas disposiciones amplían el alcance de las restricciones económicas al incluir a individuos que no habían sido previamente sancionados por Suiza.
El congelamiento tendrá una vigencia inicial de cuatro años y estará sujeto a revisión conforme evolucione la situación política y judicial. De acuerdo con el Consejo Federal, esta acción también facilitará eventuales procesos de cooperación y asistencia judicial entre Suiza y las autoridades venezolanas, en caso de que existan pruebas de adquisición irregular de fondos.
El Gobierno suizo reiteró su compromiso con el derecho internacional, la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la integridad territorial de Venezuela. Además, recordó que ha ofrecido en reiteradas ocasiones sus buenos oficios para contribuir a una solución pacífica a la crisis venezolana, mientras continúa monitoreando de cerca el desarrollo de los acontecimientos políticos en el país sudamericano.

