Delcy Rodríguez asume como presidenta interina tras la captura de Nicolás Maduro

La incertidumbre política en Venezuela se profundizó este sábado luego de que Estados Unidos confirmara la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, durante una operación militar nocturna. Ante la ausencia del mandatario, el Tribunal Supremo de Justicia designó a Delcy Rodríguez como presidenta interina, una decisión respaldada públicamente por la cúpula militar.

Rodríguez, vicepresidenta desde 2018 y figura clave del chavismo, quedó al frente del Ejecutivo en medio de presiones internas y externas. Washington ha dejado claro que buscará forzar un giro político en el país, mientras la nueva líder interina intenta equilibrar un discurso de soberanía con señales contradictorias de posible cooperación.

El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que su administración mantiene contactos directos con Rodríguez y aseguró que esta se mostró “cortés” y dispuesta a trabajar con Washington. El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó ese mensaje al señalar que la dirigente venezolana es “alguien con quien se puede trabajar”, marcando distancia con Maduro.

Sin embargo, horas después, Rodríguez ofreció un discurso televisado con un tono marcadamente distinto. Rodeada de altos funcionarios civiles y militares, calificó la operación estadounidense como una “atrocidad que viola el derecho internacional” y reiteró que Nicolás Maduro sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela. En ese mensaje, se refirió al gobierno de Trump como “extremista” y rechazó cualquier imposición extranjera.

Las reacciones no se hicieron esperar dentro y fuera del país. En Caracas, se desplegaron vehículos blindados de la Guardia Nacional en los accesos al palacio de Miraflores, mientras se registraron protestas tanto de simpatizantes del gobierno como de sectores opositores. Escenas similares se repitieron en ciudades de América Latina y en comunidades venezolanas en Estados Unidos, donde hubo celebraciones y manifestaciones de rechazo a la intervención militar.

Rodríguez, abogada formada en el Reino Unido y Francia, es considerada una de las figuras más influyentes del chavismo. Ha ocupado cargos estratégicos en áreas clave como Economía, Relaciones Exteriores y Petróleo, y mantiene una relación cercana con las Fuerzas Armadas, históricamente decisivas en las disputas de poder en Venezuela.

Aunque evitó procesos judiciales en Estados Unidos, fue sancionada durante el primer mandato de Trump por su papel en el debilitamiento de las instituciones democráticas. Analistas señalan que su ascenso podría responder a un intento del oficialismo de preservar cohesión interna y ganar tiempo frente a un eventual proceso electoral.

La Constitución venezolana establece que, ante la “ausencia permanente” del presidente, deben convocarse elecciones en un plazo de 30 días. No obstante, el Tribunal Supremo calificó la situación de Maduro como una ausencia “temporal”, lo que permite que la vicepresidencia asuma el poder hasta por 180 días, sin obligación inmediata de ir a las urnas.