El actor británico Anthony Hopkins compartió esta semana un testimonio íntimo y contundente: cumple 50 años sobrio, un logro que definió como decisivo para seguir con vida. A través de un video difundido en redes sociales, el intérprete reflexionó sobre el punto de quiebre que lo llevó a abandonar el alcohol tras una experiencia que estuvo a punto de costarle la vida.
Hopkins recordó que, medio siglo atrás, sufrió un episodio grave al conducir bajo los efectos del alcohol. Aquella situación, relató, lo obligó a enfrentar una realidad que hasta entonces había minimizado. “Me di cuenta de que aquello no era diversión, era alcoholismo”, explicó, al reconocer que necesitaba ayuda profesional.
Lejos de presentar su historia como un acto de heroísmo personal, el actor subrayó la importancia de pedir apoyo a tiempo. Señaló que fue precisamente esa decisión la que marcó el inicio de una nueva etapa, que hoy le permite mirar atrás con gratitud y perspectiva.
El mensaje fue difundido pocos días antes de que Hopkins celebre su 88º cumpleaños, un detalle que utilizó para reforzar su reflexión sobre el valor de elegir la vida y el bienestar. En ese contexto, aprovechó el inicio del año para dirigirse a quienes atraviesan dificultades similares, invitándolos a cuestionar el impacto del alcohol en sus vidas.
Sin dramatismos ni moralismos, el ganador del Óscar cerró su mensaje con una invitación directa: optar por una vida más plena y consciente. Para Hopkins, la sobriedad no solo significó sobrevivir, sino abrir la puerta a décadas de crecimiento personal y profesional.

