El aumento del pasaje urbano en la Gran Caracas quedó oficialmente confirmado este martes 30 de diciembre, tras la publicación en Gaceta Oficial de la nueva tarifa del transporte público, que desde esta semana se ubica en 60 bolívares por viaje, una cifra que equivale a más del 46 % del salario mínimo mensual vigente.
La medida comenzó a aplicarse de facto desde el lunes, cuando transportistas comenzaron a cobrar el nuevo monto sin respaldo legal visible, lo que generó molestia entre los usuarios. Durante el 29 de diciembre, numerosos pasajeros expresaron su rechazo al incremento de 20 bolívares, al considerar que se trataba de un ajuste arbitrario ante la ausencia de un instrumento jurídico que lo avalara.
Esa controversia quedó zanjada con la difusión de la Gaceta Oficial número 43.284, fechada el 26 de diciembre de 2025, donde el Ministerio del Poder Popular para el Transporte formaliza el ajuste tarifario, tal como habían adelantado voceros del sector transporte a comienzos de semana.
La resolución no se limita al transporte privado. El nuevo esquema tarifario también alcanza a los sistemas públicos administrados por el Estado, incluyendo el Metro de Caracas, el Ferrocarril, la Corporación Metrobús Venezuela y otras operadoras de transporte público, cuyos pasajes pasan igualmente de 30 a 60 bolívares.
El documento oficial establece además que los conductores están autorizados a aplicar un recargo del 20 % sobre la tarifa regular los domingos y días feriados, una disposición que ya ha sido motivo de inquietud entre los usuarios, ante la falta de mecanismos claros de supervisión.
Se mantienen vigentes, sin embargo, las tarifas preferenciales del 50 % para estudiantes, personas con discapacidad y adultos mayores de 60 años, según lo estipulado en la normativa.
Pese a la oficialización del aumento, los gremios transportistas reiteraron su exigencia de que el pasaje sea anclado a la tasa oficial del dólar publicada por el Banco Central de Venezuela, con un valor equivalente al 50 % de ese tipo de cambio, argumento que sostienen como necesario para cubrir los crecientes costos operativos del sector.
Mientras tanto, el nuevo ajuste vuelve a colocar el debate sobre el transporte público en el centro de la agenda urbana, en un contexto donde los ingresos de la población siguen sin acompañar el ritmo de los incrementos tarifarios.

