Hay artistas que construyen su carrera como quien arma un rompecabezas pieza por pieza; otros, como Vladimir “Vlady” Gómez, parecen moverse por el mundo obedeciendo a una fuerza interna que los impulsa a reinventarse sin pedir permiso. Entre luces, cámaras, sets de grabación, anuncios publicitarios y escenarios improvisados, el artista, presentador y publicista cubano ha aprendido a vivir en la frontera entre lo íntimo y lo público, entre la espontaneidad y la estrategia. Su figura, ya conocida en el entretenimiento hispano, tomó nuevos matices después de su paso por los mega realities “La Casa de Alofoke 1 & 2” y “Love & Hip Hop Miami (BET)”, espacios donde demostró que su presencia escénica tiene un peso propio.
Quienes lo observaron en esos programas saben que Vlady no se limita a existir: él vibra, provoca, altera las dinámicas. Su simple entrada en una habitación modifica la energía colectiva, como si arrastrara consigo un torbellino de humor, intensidad y una honestidad brutal que lo ha convertido en un personaje indispensable de la conversación digital. Pero detrás de ese showman inquieto había un deseo que crecía en silencio, esperando el momento adecuado: dar el salto hacia la música.
Ese salto, finalmente, tiene nombre y tiene ritmo: “Ay, José’!”, su nuevo sencillo como solista, que ya circula en todas las plataformas digitales.
Una canción como carta de presentación
El estreno nace bajo el amparo de De Cache Music, con la participación de Vlady el Juanga del Flow, y bajo la producción del experimentado DJ Bionico Mix, quien ha logrado encapsular en el tema una mezcla precisa de humor, picardía y cadencia urbana. No es una canción improvisada ni un experimento casual: es un guiño divertido, pero también un trazo muy consciente de la identidad musical que Vlady desea construir.
“Ay, José’!” no busca ser solemne; busca ser pegajosa, fresca, irreverente, como si se burlara un poco de las etiquetas mientras invita al público a dejarse llevar. Hay risas implícitas en la melodía, hay picardía en el ritmo y hay una intención clara: mostrar que su carrera musical no llega como un capricho tardío, sino como una extensión natural de su personalidad.
Vlady asegura que esta etapa le genera una profunda alegría, una sensación de renovación que lo impulsa hacia una ruta que ya estaba escrita en su propio destino creativo. Y advierte —con ese tono que mezcla complicidad y ambición— que esto apenas es el comienzo: “vienen muchas sorpresas”, dice, como quien guarda un secreto luminoso detrás de la sonrisa.
Un artista que abraza la evolución, incluso cuando incomoda
Si algo ha sabido manejar Vlady es la atención pública, con todo lo que eso implica. No teme a la controversia, pero no porque la busque, sino porque ha aprendido a vérsela como una forma de crecimiento. Para él, ser artista es exponerse, es mostrar la piel y dejar que la gente decida qué hacer con sus emociones. “Siempre y cuando exista autenticidad”, recalca, “la controversia no es un riesgo, sino un escalón”.
Ese modo de ver la vida lo ha llevado a ubicarse —sin pedir permiso— en una nueva categoría: la de un artista internacional con ambición de conquistar el mercado latino. No lo dice desde la arrogancia, sino desde el convencimiento de que todo quien ha sido moldeado por varias disciplinas tiene más herramientas para navegar una industria compleja como la musical.
La semilla que plantó la televisión
Su paso por La Casa de Alofoke no fue solo un momento televisivo; fue una plataforma para revelar distintas capas de su personalidad. Allí, entre discusiones, risas, tensiones y complicidades, Vlady encontró una comunidad que lo respaldó de manera fervorosa. Él lo reconoce sin rodeos: la experiencia fue “excelente” y significó una oportunidad crucial en su trayectoria. Esa conexión con el público —un público ávido, abierto, dispuesto— es uno de los motores que lo impulsan a seguir expandiendo su mapa artístico.
Un camino que se abre y una invitación a seguirlo
Con “Ay, José’!” ya disponible en todas las plataformas digitales, Vlady inaugura no solo un sencillo, sino un capítulo completo, uno que lo coloca frente a un futuro creativo donde la música será una compañera constante. El artista, consciente de que su historia recién empieza a escribir una nueva curva, invita a todos a mantenerse atentos a lo que viene.
Cada proyecto, cada colaboración, cada anuncio importante —dice— se revelará a través de sus redes sociales, especialmente en su cuenta oficial @justvladyg.
Porque hay artistas que se adaptan.
Pero hay otros, como Vlady Gómez, que deciden escribir su propio mapa… aunque eso implique inventar los caminos mientras avanzan.

