El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso repartir un dividendo de al menos USD 2.000 por persona a los ciudadanos, aprovechando los fondos que el gobierno recauda mediante aranceles. El anuncio se realizó el domingo en Truth Social, poco después de que el Partido Republicano sufriera derrotas electorales en Virginia y Nueva Jersey.
El planteamiento excluye a las personas de altos ingresos, aunque los límites de elegibilidad aún no han sido definidos. Esta medida surge en medio de crecientes preocupaciones por el costo de vida en el país.
Dudas sobre Viabilidad Financiera y Legal
La propuesta enfrenta fuertes cuestionamientos sobre su factibilidad. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que actualmente no existe un mecanismo formal para transferir de manera directa los montos recaudados a la población, sugiriendo que el beneficio podría adoptar la forma de recortes de impuestos.
En términos financieros, la propuesta es deficitaria:
- Los aranceles sumaron USD 195.000 millones al fisco el último año.
- Pagar USD 2.000 a toda la población requeriría unos USD 600.000 millones, según estimaciones del Budget Lab de la Universidad de Yale.
Además, el plano legal representa un obstáculo, ya que la mayor parte de los ingresos arancelarios proviene de medidas ejecutadas bajo poderes de emergencia. Si la Corte Suprema anula los aranceles, el Estado tendría que reembolsar a las empresas importadoras, eliminando la fuente de financiación del dividendo.

