Francia humillada con robo invaluable de joyas en museo del Louvre

El Museo del Louvre en París, símbolo inexpugnable del patrimonio cultural mundial, fue escenario de un audaz y profesional robo la mañana de este domingo, que culminó con cuatro hombres prófugos y la sustracción de ocho piezas de joyería de la colección de la corona francesa, cuyo valor patrimonial se califica de incalculable. El objetivo fue la Galería Apolo, santuario de las joyas de Napoleón, un área que en pocos minutos se convirtió en el epicentro de un desastre de seguridad nacional.

La fiscal de París, Laure Beccuau, no dudó en describir a los asaltantes como un «comando» que demostró precisión y una preparación milimétrica. La acción se ejecutó en apenas siete minutos. Dos de los ladrones accedieron a la galería de forma bruta, abriendo un hueco en el cristal de una ventana, mientras que otros dos se infiltraron utilizando un montacargas, disfrazados astutamente como obreros con chalecos amarillos. La planificación incluyó la huida y el acceso por el flanco sur, el que mira al río Sena, utilizando motocicletas de alta velocidad y un camión. El ministro del Interior, Laurent Núñez, calificó a los responsables como «profesionales» que, si bien actuaron sin violencia contra los visitantes, consiguieron amenazar a los agentes de seguridad que encontraron a su paso con las mismas herramientas que usaron para el robo.

El hecho ha provocado el cierre inmediato del museo durante todo el domingo, frustrando la visita de miles de turistas y poniendo en evidencia una grave falla en el sistema de seguridad del recinto más concurrido del mundo, que recibe 8.7 millones de visitantes anualmente. El ex presidente François Hollande calificó el suceso como un «acto grave» y un «atentado contra nuestro patrimonio», si bien la Fiscalía, a cargo de Beccuau, ha excluido la hipótesis de injerencia extranjera, enfocando la investigación en la vía del crimen organizado interno.

La vulnerabilidad del Louvre no fue un secreto. El senador Ian Brossat criticó al gobierno por ignorar las advertencias del propio personal de seguridad, quienes en junio habían realizado una huelga para denunciar la falta de personal.