Maduro arremete contra la CIA y denuncia plan de intervención

El presidente Nicolás Maduro elevó el tono de confrontación al arremeter directamente contra la CIA (Agencia Central de Inteligencia), acusándola de impulsar acciones encubiertas y estar detrás de múltiples intentos de golpe de Estado en América Latina.

Durante una reunión del Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, Maduro recordó los «episodios más oscuros del siglo XX» en la región, asegurando que la CIA tuvo un rol determinante en las operaciones desestabilizadoras. «No queremos más golpes ni desapariciones impulsadas por la CIA. América Latina exige respeto y rechaza la injerencia extranjera», sentenció.

El mandatario venezolano envió además un mensaje directo a Washington: “Listen to me. Not war. Just peace” (Escúchenme. No guerra. Solo paz), reafirmando que Venezuela defenderá su soberanía.

Denuncia tras la publicación del New York Times

Las declaraciones se producen poco después de que The New York Times publicara un reportaje afirmando que el gobierno de EE. UU. habría autorizado una operación encubierta de la CIA en territorio venezolano, que podría ejecutarse de forma unilateral o en coordinación con el Pentágono.

Caracas considera estas maniobras como parte de una estrategia para justificar una posible intervención. La tensión se intensifica ante el despliegue militar de EE. UU. en el Caribe —con ocho buques, un submarino y más de 10.000 efectivos—, que Washington justifica como una lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, el Ejecutivo venezolano sostiene que el objetivo real es derrocar a Maduro y apropiarse de los recursos del país.

El caso en la ONU

El gobierno venezolano calificó el uso de la CIA y los despliegues militares como una “amenaza directa” y una «política de agresión y hostigamiento» contra la nación.

En respuesta, la misión permanente de Venezuela ante la ONU anunció que presentará una denuncia formal ante el Consejo de Seguridad y el secretario general António Guterres. Caracas exige medidas urgentes para evitar una escalada militar, advirtiendo que la inacción ante las operaciones atribuidas a la CIA podría «abrir la puerta a un escenario de conflictos que nadie desea».