Uno de los siete vitrales principales de la Catedral Nuestra Señora del Carmen, una de las más grandes de Latinoamérica, colapsó durante una misa, sin dejar heridos. El vitral, dedicado a San José, no pudo resistir las fuertes lluvias y los intensos vientos que azotaron la región.
El desplome ocurrió mientras se celebraba una eucaristía por la juventud, presidida por monseñor Enrique Pérez Lavado. Afortunadamente, la rápida reacción del párroco Samael Gamboa y la posterior verificación de las autoridades de Protección Civil confirmaron que no había personas cerca del vitral en el momento de la caída.
Un símbolo de fe y arte destruido
El vitral de San José es uno de los siete que adornan la parte posterior del presbiterio de la majestuosa catedral. Estos vitrales, junto con otros 36, fueron elaborados en Cali, Colombia, y cada uno lleva un escudo en su parte inferior. El vitral de San José, en particular, exhibía el escudo de Venezuela.
La Catedral de Maturín, cuya construcción se remonta a 1959, es considerada una de las iglesias más imponentes de Venezuela. Con un diseño de cruz latina románico, la estructura ha sido objeto de varias remodelaciones a lo largo del siglo XXI. El incidente ha obligado a la suspensión de las misas programadas, mientras se evalúan los daños y se planifica la reconstrucción.
El hecho sirve como un recordatorio de que, incluso las estructuras más grandes, pueden ser vulnerables ante la fuerza de la naturaleza.

