La Asamblea Nacional de Ecuador aprobó este miércoles la terminación del Estatuto Migratorio entre Ecuador y Venezuela, un instrumento firmado hace quince años que facilitaba a ciudadanos venezolanos la obtención de visas y permisos de residencia mediante un procedimiento simplificado.
Con 86 votos a favor, la medida fue respaldada por el oficialismo, el conservador Partido Social Cristiano (PSC) y el movimiento indígena Pachakutik. En contraste, la Revolución Ciudadana (RC), movimiento liderado por el expresidente Rafael Correa —bajo cuyo gobierno se firmó y ratificó el tratado— decidió abstenerse.
Argumentos del Gobierno y del Legislativo
El presidente Daniel Noboa había solicitado en marzo al Ministerio de Relaciones Exteriores iniciar el proceso de denuncia del estatuto, alegando que Ecuador enfrenta recortes y suspensiones en las fuentes de financiamiento internacional para programas de apoyo migratorio.
La petición fue revisada por la Comisión de Relaciones Internacionales del Legislativo, que aprobó un informe favorable. Su presidenta, la oficialista Lucía Jaramillo (ADN), defendió la decisión en el pleno al sostener que el instrumento dejó de cumplir con su propósito original.
“Nadie pierde derechos, pero Ecuador recupera su control migratorio y protege la vida de sus ciudadanos. Ecuador ya cumplió su parte porque abrió las puertas a miles de venezolanos en los momentos más difíciles”, declaró Jaramillo, aclarando que el fin del estatuto no implica el cierre de puertas a la migración venezolana, sino un reordenamiento de los procesos de regularización.
La legisladora recordó que la Corte Constitucional, en un dictamen del 10 de julio, concluyó que la denuncia del acuerdo no afecta el derecho a la movilidad consagrado en la Constitución, aunque sí fortalece la soberanía del Estado frente a la migración irregular.
Reacciones políticas
Desde la oposición correísta, el exministro de Exteriores Ricardo Patiño, quien firmó el acuerdo en 2010, defendió la vigencia de este tipo de instrumentos. “No nos oponemos, pero votaremos en abstención. Creemos que lo ideal es mantener estos acuerdos para beneficiar a los ciudadanos de ambas partes”, señaló.
Contexto migratorio
La decisión se produce en un escenario de alta movilidad humana. Según cifras de la Plataforma R4V, Ecuador alberga a 444.800 migrantes y refugiados venezolanos, lo que lo convierte en el quinto país con mayor comunidad venezolana en el mundo, después de Colombia, Perú, Brasil y Chile.
La medida abre ahora un nuevo capítulo en la relación bilateral, con la necesidad de definir cómo quedarán los mecanismos de regularización migratoria para los venezolanos que aún residen en Ecuador o buscan establecerse en el país.

