Trump destituye a Lisa Cook de la Reserva Federal tras acusaciones de fraude hipotecario

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la destitución inmediata de Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal (Fed), en medio de acusaciones de fraude hipotecario. La medida fue comunicada mediante una carta difundida en su plataforma Truth Social, donde el mandatario invocó el Artículo II de la Constitución y la Ley de la Reserva Federal de 1913 para justificar la remoción “por causa”.

De acuerdo con la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, Cook habría incurrido en irregularidades al declarar dos propiedades —una en Michigan y otra en Atlanta— como su residencia principal. Esta maniobra le habría permitido acceder a condiciones crediticias más ventajosas. La denuncia fue remitida al Departamento de Justicia, lo que derivó en la decisión presidencial.

La economista, nominada por Joe Biden en 2022 y ratificada en 2023 para un período que se extendía hasta 2038, rechazó la medida. A través de su abogado, Abbe Lowell, sostuvo que Trump carece de competencia legal para remover a un gobernador de la Fed y anticipó que acudirá a los tribunales. La legislación establece que un presidente puede destituir a un miembro de la Reserva Federal solo “por causa justificada”, aunque no existe consenso sobre el alcance de esa figura.

Juristas advierten que el caso podría desencadenar una disputa judicial prolongada que incluso llegue a la Corte Suprema, dado que históricamente se ha interpretado que la “causa” se refiere a faltas cometidas durante el ejercicio del cargo y no antes de asumirlo. Para los analistas, este precedente podría redefinir los límites de la independencia del banco central estadounidense.

La salida de Cook también genera un reacomodo político en la Fed. Reconocida como una de las voces más independientes del organismo, su destitución abre la posibilidad de que Trump intente designar perfiles más cercanos a su visión de recortes de tasas de interés.

En los mercados, la noticia provocó una reacción inmediata: el dólar retrocedió frente a otras divisas, el oro se fortaleció como activo refugio y las principales bolsas europeas cerraron con pérdidas. Expertos financieros consideran que la decisión constituye una señal de incertidumbre y un desafío sin precedentes a la autonomía de la política monetaria en Estados Unidos.