Más allá de ganar su primer Oscar como Mejor Actriz de Reparto por su papel en Emilia Pérez, Zoe Saldaña ha convertido la icónica estatuilla dorada en una declaración personal, cultural y emocional. En lugar de relegarlo a un simple trofeo, la actriz de 46 años ha encontrado una nueva manera de resignificarlo: “Mi Oscar es de género fluido. Es trans y se identifica como ‘they/them’”, dijo entre risas durante una entrevista con la revista PEOPLE.
La afirmación, que hizo durante la premiere de Elio, su más reciente cinta animada con Disney/Pixar, fue recibida con calidez y humor por parte del público, alineándose con la postura inclusiva que la actriz ha defendido a lo largo de su carrera. Saldaña explicó que la estatuilla reside actualmente en su oficina, en un espacio visible que refleja lo que representa para ella: una fusión entre el arte, la identidad y los cambios personales que ha experimentado.
La estatuilla —tradicionalmente masculina en su diseño y apodada “Oscar”— cobra en manos de Saldaña una nueva vida simbólica. “No es solo un reconocimiento. Es un reflejo de mi evolución como artista, como mujer, como madre”, expresó. “Y sí, mi Oscar está feliz también”.
Un papel que marca un antes y un después
Su interpretación en Emilia Pérez —un musical en español que ha sido aclamado por su tratamiento audaz de temas de identidad de género— ha generado aplausos no solo por su actuación, sino también por el trasfondo que rodea la película. En ella, Saldaña encarna a Rita, una abogada que asiste a un jefe de cartel en su transición de género para escapar del crimen organizado. El rol le permitió conectar de forma íntima con temas de identidad, transformación y redención, en un contexto poco convencional dentro de la narrativa cinematográfica tradicional.
“Estoy orgullosa de formar parte de una obra que rompe moldes”, afirmó Saldaña. “Emilia Pérez no solo me trajo un Oscar, me dio algo más profundo: una conexión con historias que muchas veces no se cuentan, y que merecen ser vistas y comprendidas”.
El Oscar desde los ojos de una madre
Pero más allá del prestigio, la actriz ha compartido que el reconocimiento ha resonado de forma muy especial dentro de su núcleo familiar. En particular, con sus hijos Zen (8 años) y los gemelos Bowie y Cy (10 años), quienes la acompañaron en la alfombra roja del estreno de Elio.
“Por lo general, no les importa mucho mi trabajo, pero esta vez fue diferente”, contó la actriz entre risas. “Cuando sus amigos les dijeron que esto era importante, vinieron a casa y me dijeron: ‘Eso estuvo bastante cool, mamá, eso de ganar un premio gigante’”. Según relató, sus hijos compararon el Oscar con “ganar la Copa del Mundo”.
En Elio, Saldaña presta su voz a Olga Solís, una científica en una historia sobre un niño obsesionado con los alienígenas. Para ella, participar en una película infantil fue un regalo tanto para su carrera como para su vida familiar. “Siempre quise hacer arte que mis hijos pudieran disfrutar. Esto me da puntos extra como mamá”, confesó en Good Morning America.
“Lloramos y reímos juntos”
La actriz también compartió una escena entrañable de cómo viven el cine en casa: “Reímos y lloramos en familia. Y ahora que están creciendo, se observan entre ellos para ver quién llora primero. Me gusta ser parte de eso. Siempre me miran y me dicen: ‘Por favor, no llores’. Porque lloro por todo”.
Zoe Saldaña no solo se ha ganado un Oscar. Ha transformado el premio en una experiencia vivida, compartida y resignificada. Una estatuilla que habla, ríe, se emociona, se redefine y, en sus palabras, también “es feliz”.

